El violín húngaro

El violín húngaro es conocido en todo el mundo por su pasión, romance y virtuosismo. Existe una relación bastante clara entre la música folclórica húngara, la música romaní y la tradición de la música clásica, que, combinada con el repertorio de verbunkos, formaron el estilo hongrois. Aunque varios compositores se acercaron al estilo hongrois de la tradición clásica, es importante explorar otros estilos musicales relevantes, ya que los compositores a menudo se inspiran en una variedad de fuentes exóticas y modismos. Una conciencia de la interconexión entre estilos musicales, así como una comprensión de sus prácticas de desempeño, ayuda a dar forma a una históricamente auténtica interpretación de las obras de estilo hongrois.

Fueron muchos los compositores (húngaros o no) quienes quisieron hacer un estudio de este folclore que tanto interés despertaba en toda Europa. Béla Bartók o Franz Liszt realizaron varias recopilaciones de obras folclóricas de Hungría. Estas dos figuras tan diferentes revelan no solo nuevas perspectivas, sino también un rico paisaje cultural e ideológico con profundas implicaciones para la forma en que los músicos y críticos de Hungría veían su identidad.

Músicos húngaros romaníes y no romaníes llevaron el “estilo húngaro-gitano” por todo el mundo, en cafés, teatros y salas de conciertos. La potente imagen del gitano “oriental” contrastaba marcadamente con la del músico clásico europeo; el estilo húngaro-gitano fue la primera opción natural como un significante musical del húngaro, sin embargo, era un estilo popular.

Los músicos húngaros pasaron décadas tratando de asimilar el significado de este estilo y tratando de determinar cómo podría usarse en la sala de conciertos. Los escritos de música folclórica de Bartók, Kodály y sus colegas emergen así como una respuesta modernista a lo que vieron no solo como falso sino también como un retroceso romántico. En este contexto, está más claro que nunca cómo encaja su uso de la música folclórica antigua entre los músicos modernistas de su época.

Por otra parte está Johannes Brahms, quien también quiso tomar este folclore para crear sus famosas Danzas Húngaras. La mayor inspiración de Brahms para componer estas piezas llegó años antes en forma de un encuentro casual con el violinista húngaro Ede Reményi. Unos años después de ver tocar a Reményi por primera vez, Brahms, que entonces tenía 20 años, se convirtió en su pianista acompañante, uniéndose a Reményi de gira mientras aprende sobre su herencia musical nativa.

Apoyado por su auténtica experiencia de la música folclórica húngara, Brahms finalmente puso la pluma sobre el papel e intentó componer en este estilo. De los 21 bailes, se dice que solo los números 11, 14 y 16 son composiciones completamente originales de la obra de Brahms, pero el resultado sigue siendo uno de sus trabajos más populares y representados con frecuencia. Dentro de sus Danzas húngaras, Brahms capturó la energía cantarina y jubilosa de las csárdás y verbunkos, danzas folclóricas tradicionales húngaras caracterizadas por tempos dramáticamente variables, ritmos animados y pasajes virtuosos giratorios.

Las Danzas Húngaras

La música folclórica de Hungría es una de las expresiones de identidad nacional más importantes del país. La ubicación geográfica de Hungría, junto con un patrimonio cultural que tiene influencias desde Asia central hasta Europa occidental, ha apoyado durante mucho tiempo tradiciones musicales diversas y vivas. La documentación y el análisis académico de la música folclórica húngara se inició a finales del siglo XIX y obtuvo resultados espectaculares. No solo establecieron métodos científicos para recopilar e interpretar las tradiciones musicales populares de Hungría; también compusieron y difundieron canciones populares. Su objetivo, como escribió Kodály en 1906, era reconocer “la capa básica de nuestra música folclórica, la roca sobre la que se puede construir una cultura”.

Hoy en día, el repertorio de canciones populares grabadas asciende a unas 300.000. En las últimas décadas, ha surgido un gran interés por la música folclórica. La proliferación de casas de baile (táncházak) en las zonas urbanas está contribuyendo a garantizar la supervivencia de las melodías tradicionales y a mantener la vitalidad de la danza y la música folclóricas. 

Hay cinco tipos básicos de danza tradicional que se encuentran en toda la Cuenca de los Cárpatos: danzas redondas (karikázó); bailes de salto (ugrós); danzas de hombres (legényes); bailes de parejas lentos y rápidos (csárdás); y bailes de palos (botoló), que son vestigios de bailes de armas.

Cada uno de estos cinco tipos básicos de danza varía, dependiendo de su región geográfica. Por ejemplo, las danzas que se encuentran en las regiones de los ríos Danubio y Tisza tienden a ser más sencillas y alegres que las danzas más complejas de Transilvania (Rumanía). Los bailes en solitario y en pareja son típicamente de forma libre, lo que significa que hay innumerables posibilidades para la improvisación individual. Esta característica distingue la cultura de la danza húngara de la de Europa occidental y los Balcanes, y explica su inmensa riqueza. 

Es bastante curiosa la forma en que la música, más allá de ser un instrumento para definir un sentimiento de pertenencia nacional o étnica, logra unir en vez de separar, a largo plazo. Pues, después de todo, la música es una especie de lenguaje universal que, a través de su legado, puede enriquecernos y darnos una idea más general de cada cultura.

Referencias:

  • Hungarian Elements in Selected Piano Compositions of Liszt, Dohnanyi, Bartok, and Kodaly – Helga Scheibert
  • The Hungarian Rhapsodies and the 15 Hungarian Peasant Songs: Historical and ideological parallels between Liszt and Bartók – David B. Hill

Lara Sansón – El talento andalúz

La violinista Lara Sansón, de Cádiz, nos deleita con su espectacular actuación en el programa de televisión Tierra de Talento, de Canal Sur. Ella ha sabido mostrar al público y al jurado la gran versatilidad que ofrece el violín interpretando obras musicales de muy diferentes estilos.

Lara comenzó sus estudios musicales a la edad de 9 años y, desde entonces, ha viajado y actuado por todo el mundo. Tanto como solista como en grupos de música de cámara y orquestas, Lara ha participado en festivales musicales en Francia, Italia, España, Eslovaquia y EEUU. 

Actualmente, Lara es Concertino en la Orquesta Bética de Cámara (Sevilla), labor que desempeña en conjunto con su puesto de primer violín en la Orquesta Sinfónica Pop del Soho, de Antonio Banderas (Málaga).

Ya estamos impacientes por ver las siguientes actuaciones de Lara y saber qué nos tiene preparado. El próximo sábado día 17 de julio a las 22:00 h. (CEST) se emitirá la edición final del programa Tierra de Talento.

Golpes de arco

Al tocar el violín, existe una amplia variedad de técnicas o golpes de arco que puedes utilizar para agregar efectos a tu interpretación. Los golpes de arco llamativos como spiccato, staccato y ricochet atraen mucha atención, ya que permiten al violinista hacer rebotar el arco, disparar un aluvión de notas rápidas en la misma dirección y mucho más.

Hoy vamos a enumerar los principales golpes de arco e intentaremos darte una explicación teórica de cada uno de ellos, además de un vídeo tutorial de cada ejercicio, ¡no puedes perdértelos!

1. Legato: arcos suaves y conectados. Las notas de legato a menudo se arrastran; es decir, un grupo de notas se toca juntas en un arco hacia abajo o hacia arriba. En la música, un legato o ligadura parece una línea curva sobre las notas que están todas en un arco. 

2. Détaché: Tocamos una nota en cada arco. Los trazos de arco son amplios pero separados. En la música, las notas simplemente no se arrastran ni se acentúan, los cambios de arcos son suaves.

3. Martelé: notas separadas y fuertemente acentuadas. A menudo usarás golpes de arco grandes y muy rápidos para martelé. A veces se marcan en la música con una línea o un acento sobre la nota, pero no siempre. 

4. Staccato: Es como tocar martelé pero en un mismo arco, deteniendo el arco para cada nota (el arco permanece en la cuerda). Notas breves e independientes con acentos. Staccato se indica en la música con puntos sobre las notas, así como un arrastre sobre el grupo de notas que estarán en un arco. 

5. Spiccato: notas separadas tocadas con un arco que rebota (el arco se desprende de la cuerda). Generalmente, spiccato se usa en pasajes más rápidos que staccato, pero no siempre. Para ejecutar este golpe necesitas tener un hombro relajado, una muñeca flexible, un arco en el punto de rebote y un punto de contacto cerca de la mitad del arco. El arco rebota para cada nota. Esto se indica en la partitura de la misma manera que en staccato (puntos sobre las notas y un arrastre sobre el grupo de notas), pero puedes por el contexto. 

6. Sautillé: golpes separados, muy rápidos y rebotados en el medio del arco. Esto se marca de la misma manera que spiccato y se elige en el contexto de la música. 

7. Ricochet: hacer rebotar varias notas seguidas con un golpe de arco. La mayoría de las veces deja caer la punta y luego sigue rebotando, moviéndola hacia abajo o hacia arriba. Puedes aprender a controlar la velocidad a la que rebota el arco y la cantidad de veces que rebota midiendo la altura desde la que lo dejas caer y controlando cuándo se detiene el rebote. Generalmente se suelen tocar tres o cuatro notas por arco.

8. Sul ponticello: En la interpretación normal del violín, el arco se coloca a medio camino entre el puente y el diapasón. Cuando un pasaje está marcado como sul ponticello, el arco se mueve más cerca del puente o, a veces, incluso justo encima del puente. Esto cambia la forma en que el arco hace vibrar la cuerda. Entonces, en lugar de obtener un tono completo, salen los armónicos más altos. El tono resultante es áspero con un elemento metálico. Los violinistas pueden controlar qué armónicos pasan al frente del sonido alterando la presión del arco sobre la cuerda.

9. Sul tasto: Al tocar sul tasto, el arco se mueve en la dirección opuesta a sul ponticello para que quede sobre el extremo del diapasón. Esto crea un sonido más suave y etéreo que se puede utilizar para secciones delicadas de música. Esta ubicación del arco elimina algunos de los armónicos altos para enfatizar los armónicos bajos.

10. Col legno: Col legno, que se traduce como “con la madera”, pide que el arco se dé la vuelta para que la madera del arco (no las cerdas) entre en contacto con las cuerdas. Si el compositor pide notas largas con la madera del arco, se llama tratto. Si se deseas un sonido más percusivo, deberás golpear la cuerda con el arco, movimiento también conocido como battuto.

Escalas y arpegios

 

Para realizar el calentamiento con el violín, es bueno practicar escalas y arpegios todos los días. Las escalas son una excelente manera de incorporar conceptos más avanzados como cambios de posición, acentos, dinámicas y ritmos complicados. Comprender los componentes básicos de las escalas puede hacer que tocarlas te resulte mucho más fácil.

Las escalas son patrones básicos de notas, ordenados por tono, con mayor frecuencia en orden ascendente y luego descendente. Cada escala mayor o menor cubre todas las notas de la clave en la que se toca; una escala cromática contiene cada semitono dentro de un intervalo de octava. Hay escalas de doble parada en tercios, sextas y octavas, arpegios, escalas pentatónicas, escalas en armónicos, escalas de tres, incluso cuatro octavas.

Cada pieza musical compuesta entre los períodos barroco y romántico; eso es un repertorio de trescientos años; se compone de patrones de escala y arpegio. Pero las escalas no son música. A menos que estés haciendo un examen, nunca se esperará que las toques en público. ¿Quién quiere ir a un recital de escalas, después de todo? 

El famoso virtuoso del violín y maestro Yehudi Menuhin, quien hizo su primera aparición pública con solo 7 años, explica en su autobiografía, Unfinished Journey, que de niño consideraba que aprender un método impuesto de escalas, arpegios y teoría era una pérdida de tiempo. Menuhin describe el viaje que emprendió cuando, a medida que crecía, decidido a mantener su alto nivel de rendimiento y también a convertirse en un gran maestro, comenzó a darse cuenta de que se había saltado lo básico. No tenía idea de cómo hizo lo que hizo.

Para comprender completamente la forma en que se movían sus dedos, Menuhin decidió retroceder, incluso a riesgo de perder la habilidad que había adquirido, y aprendió todas las escalas a todas las velocidades. Aprendió la anatomía de los músculos de su espalda; estudió yoga; buscó el consejo de profesores de violín, bailarines e incluso gimnastas para comprender cómo funcionaba su cuerpo cuando tocaba el violín. La práctica de la escala es crucial para la técnica del violín y, como muestran las exploraciones detalladas de Menuhin, no tiene por qué ser algo aburrido.

La práctica de la escala es repetitiva por naturaleza

Los neurólogos han descubierto que cuando se crea una nueva vía neural, lo que sucede cada vez que haces algo nuevo, por ejemplo, cuando tocas la escala D mayor por primera vez, las fibras aislantes crecen alrededor de esa vía neural. Cuando la vía se usa repetidamente, la capa aislante aumenta, incrustando la acción en su memoria a largo plazo. Se necesitan entre 30 y 50 repeticiones perfectas de una acción para incrustarla en su sistema nervioso, donde se convierte en un hábito o habilidad. Cuando estamos comprometidos emocionalmente con el aprendizaje, este proceso es mucho más efectivo.

La práctica de escalas te da la oportunidad de adquirir una técnica de mano izquierda realmente firme. Desarrolla fuerza, independencia y destreza en los dedos de la mano izquierda. Mejora la coordinación de la mano izquierda y la mano del arco. El control táctil y la sensibilidad de los dedos de la mano izquierda se pueden desarrollar dentro de un patrón de práctica familiar para evitar presionar en exceso, al igual que puedes asegurar el conocimiento del diapasón y la entonación perfecta, una mano izquierda rítmica, cambios prolijos y cambios con toda la mano.

El dominio de las escalas permite que los dedos aprendan el espaciado correcto en cada posición del violín. La práctica de la escala también se puede utilizar para trabajar en la facilidad de ejecución, con especial atención a un brazo derecho relajado, diferentes estilos de arco y pureza de tono. La facilidad para tocar escalas reduce el riesgo de lesiones y estrés, y una comprensión genuina de cómo funciona su técnica conduce a una interpretación consistente y segura.

A continuación se muestran las principales escalas y arpegios para el violín en primera posición.

Afinar un violín

La correcta afinación de un insturumento es imprescindible para poder tocar cualquier obra, y más aún si debes tocar en conjunto con otros instrumentos. Hoy vamos a darte algunos consejos para que puedas afinar tu violín en varios sencillos pasos.

Afinación de un violín

Primero, algunos conceptos básicos. Un violín tiene cuatro cuerdas de grosor variado. Para la afinación estándar, las cuerdas se afinan con un intervalo de una quinta justa entre cada una y se organizan en orden ascendente, desde la nota más baja hasta la más alta: G (Sol), D (Re), A (La) y E (Mi).

Paso 1. Comencemos por la cuerda la (A). Puedes usar un diapasón o un afinador en línea para esta tarea. Si golpeas el diapasón éste te dará un tono la en 440 hz que te servirá de referencia para afinar la cuerda la de tu violín. Debes procurar que tu cuerda de exactamente el mismo tono La que el del diapasón. Si usas un afinador digital podrás ajustar el tono hasta que te marque luz verde o hasta que la flecha te indique que has alcanzado el tono correcto. Puedes usarlo para afinar las demás cuerdas también.

Paso 2. Si los tonos no coinciden deberás afinar la cuerda la de tu violín. Gira la ruedecilla del afinador metálico de la cuerda La para tensar (derecha) o aflojar (izquierda) la cuerda hasta lograr el tono correcto. Si no dispones de afinador metálico, deberás usar las clavijas. 

Paso 3. A veces, afinar mediante las clavijas puede resultar complicado si sostienes tu violín en postura de tocar. Puedes colocar el violín en tu regazo mirando hacia ti, o sosteniéndolo con las piernas. Afloja un poco las clavijas y vuelve a tensarlas mientras haces pizzicato para lograr el tono correcto. Deberás hacer un poco de presión para que la clavija quede en su lugar.

Paso 4. Es posible que no estés usando un afinador digital, en línea, aplicación, etc., y solamente puedas afinar la cuerda la usando una referencia. En este caso, deberás usar tu oído para afinar las demás cuerdas de manera que formen quintas justas. 

El truco de la tiza

A veces las clavijas no agarran bien y al intentar afinar tu violín se destensan solas. Para evitar que esto ocurra, puedes probar a untar un poco de tiza en las clavijas destensadas para que hagan fricción. O bien, puedes usar el grafito de un lápiz para lograr el mismo efecto.

¿Por qué las orquestas afinan en la?

Las orquestas siempre sintonizan el tono del concierto (generalmente A = 440 Hertz, 440 vibraciones por segundo). Convenientemente, cada instrumento de cuerda tiene una cuerda la. Así que tiene sentido que las orquestas de cuerdas afinen la cuerda La al aire de los violines. Y como otras familias de instrumentos se han unido a la orquesta a lo largo de los años, siguieron su ejemplo. 

¿Cuándo empezaron las orquestas a afinar con el oboe?

Cuando surgieron las primeras orquestas a finales del siglo XVII, estaban formadas principalmente por músicos de cuerda. Si bien la atención se centró en los instrumentos de cuerda, a veces se usaban oboístas para fortalecer el sonido de la primera y segunda sección de violín. Pero entonces, los compositores empezaron a darse cuenta de que el tono brillante y de canto del oboe podía aprovecharse mejor. Comenzaron a escribir partes separadas para el instrumento e incluso a crear conciertos para el instrumento (por ejemplo, el Concierto para oboe en re menor de Albinoni).

¿Cuánto cuesta un violín?

¿Quién es el encargado de tasar un violín, además del luthier que lo creó? A la hora de comprar o vender un instrumento antiguo, muchos aconsejan solicitar la certificación de un experto. Existen tasadores profesionales de violines que proporcionan certificados de autenticidad de origen, así como un precio aproximado del instrumento.

¿Cómo saber a qué tasador dirigirte? Quizás esta sea la tarea más complicada, puesto que hay muchos especialistas en todo el mundo y todos ellos aseguran poder hallar el origen del instrumento con un mínimo margen de error. Generalmente, los luthiers suelen ofertar la tasación de intrumentos mediante un certificado otorgado por su propia firma de luthier, pero, ¿cómo podemos conocer el valor de un violín cuyo origen sea desconocido? ¿Deben basarse los expertos en este caso en las cualidades de sonido y de estética del violín?

A lo largo de varios siglos se han fabricado “copias” de violines famosos en toda Europa y aunque la etiqueta especifique el año y el país de procedencia, muchos no muestran el nombre del luthier u otros detalles. Es aquí donde surge el problema para poder valorizar un instrumento con exactitud, puesto que cualquier violín que no forme parte de la colección de obras de Stradivari, Guarneri, Maggini, Amati o Stainer (entre otros) sería difícil de identificar; es decir, existen métodos para determinar si un violín pertenece a una de estas familias de luthiers debido a que poseen marcas concretas, barnices u otro tipo de “firmas” de autor que son inimitables, ademas de ser fabricados mayormente durante el s. XVIII.

Etiqueta de violín

Según el Instituto Smithsonian de Norteamérica, que cuenta con una extraordinaria colección de instrumentos, la autenticidad de un violín (es decir, si es realmente el producto del fabricante cuya etiqueta o firma lleva) solo se puede determinar mediante un estudio comparativo del diseño, el modelo, las características de la madera y la textura del barniz. Esta experiencia se obtiene mediante el examen de cientos o incluso miles de instrumentos, y no hay sustituto para un ojo experimentado. El Smithsonian no determina el valor monetario de los instrumentos musicales. Para tal tasación, ellos recomiendan que el instrumento sea examinado por un vendedor de violines confiable.

Por lo tanto, instituciones como Smithsonian podrían identificar, quizás, si el instrumento forma parte de las obras de estas familias de luthiers tan conocidos mundialmente, pero no se encargarían de examinar los violines que presenten etiquetas falsificadas o “copias”.

Por otra parte, James Buchanan, experto en violines de la casa de subastas de Amati, explica brevemente el proceso de elaboración de las etiquetas de violines, concretamente las etiquetas falsificadas, muy populares en Europa ya durante el s.XIX. Parece ser que algunos luthiers solían usar el nombre de Stradivari en sus etiquetas para aumentar el valor de sus piezas. Según Buchanan, la práctica de falsificar las etiquetas fue levemente desacelerada gracias a una ley de 1890 sobre aranceles que establecía que todo artículo debía indicar su país de origen.

¿Significa esto que los violines del s. XIX con etiquetas falsificadas no tienen valor? No. Lo cierto es que muchos de estos violines son de una excelente calidad pero presentan una etiqueta falsa. En cualquier caso, para obtener la mejor apreciación por parte de un experto, es aconsejable acudir al menos a un luthier que sea del mismo país o ciudad que indique la etiqueta del violín.

El certificado escrito es necesario para asegurar un instrumento. La prueba precisa de autenticación y valoración puede beneficiar tanto al cliente como al asegurador. Un certificado de autenticidad garantiza que el instrumento es genuino, protege su valor y previene la actividad de falsificación en el mercado.

La casa Amati afirma que algunos de los mejores certificados del siglo XX fueron los ofrecidos por J. & A. Beare (Londres), W.E. Hill & Sons (Londres) y Bein & Fushi (Chicago), entre otros.

Algunos de los certificados de autenticidad más conocidos actualmente son los otorgados por Jean-Jacques Rampal, fabricante de violines de París. El certificado da el origen del instrumento, su descripción completa (medidas, tipos de materiales utilizados, etc.)

Certificado de autenticidad

Chistes (no solo de violas)

Entró en una fiesta, y una señora que estaba tocando el violín le preguntó.
-¿Le gusta la música?
Y él le contestó:
-“Mucho. Pero no importa, siga tocando”

***

¿Qué hay que hacer para que un violinista baje el volumen?… Ponerle una partitura delante.

***

Una orquesta de ópera se prepara para representar Rigoletto. Diez minutos antes de la función el director baja al foso y se dirige a los músicos:

-El maestro se ha puesto enfermo y no va a poder dirigir esta noche, así que no nos queda otro remedio que cancelar la representación.

El solista de último atril de viola se levanta diciendo:

-Yo he dirigido esta ópera muchas veces en Italia, cuando era joven.

-Estupendo -exclama el director. Merece la pena probar.

El viola dirige la ópera a la perfección y la representación es un éxito. Pero al día siguiente el director está recuperado de su enfermedad y viene a dirigir.

Al llegar el viola-director al foso poco antes del concierto y dirigirse a su puesto en el último atril, su compañero lo señala con un dedo acusador y le dice:

-¿Dónde demonios estuviste la pasada noche?

Instrumentos reciclados

Un padre muestra a un amigo melómano a su hijo tocando el violín. Cuando el hijo termina, el padre pregunta al amigo:
“¿Qué te parece la ejecución?”
“Hombre, la ejecución no sé…, ¡pero un par de hostias sí que le daba!”

***

Un viola que ha asistido a un recital de piano va a felicitar al solista:

-Me ha encantado. Especialmente esa pieza que comienza con un trino.

-Pero si no he tocado ninguna pieza que comience con un trino- dice,
asombrado, el pianista.

-Sí, sí, esa que hace…(y le tararea el principio de Para Elisa).

***

¿Cual es la definición de “Segunda Mayor”?
-Dos violas tocando a unísono.

***

¿Cual es la diferencia entre un violín y una viola?
-El violín puede afinarse.

***

¿Cual es la diferencia entre una cebolla y una viola?
-Nadie llora al cortar una viola.

***

¿Por qué los chistes de violas son más cortos?
Para que los violinistas puedan entenderlos.

***

El célebre violinista polaco Juan Petnicoft, de paseo por la selva de África, se pierde.
De pronto, ¡ve un león! El violinista recuerda el dicho: “La música calma a las fieras”.
Desenfunda su violin y desgrana una bellísima melodía.
Comienzan a acercarse otros leones. Lentamente, se han acercado docenas de leones. Se ha formado una verdadera platea de leones sentados alrededor del violinista.
– ¡Dios mío, jamás pensé que este violín iba a salvarme la vida!
En ese momento, un león enorme aparece de entre
los arbustos. De un empujón, aparta a los leones que estaban sentados, se arroja violentamente sobre el violinista y se lo come.
Uno de los leones, todavía conmovido, comenta:
-¡Mierda! ¡Ya sabía yo que el sordo nos iba a arruinar el concierto!

***

Durante un concierto, el flautista se saca un moco impresionante y alguien del público grita
-Flautista animal!
El director mira enfadado hacia la platea, pero sigue dirigiendo. Al rato, otro moco del flautista y otra vez gritan
-Flautista animal!
El director cabreado mira amenazador al público, pero continúa en su trabajo. Finalmente otro mocazo del flautista, y de nuevo
-Flautista animal!
El director detiene el concierto, pone al flautista al frente del escenario y se dirige al auditorio muy enfadado
-Quisiera saber quién, desde el anonimato y oculto entre la multitud, le ha gritado “Flautista” a este animal!

Películas sobre violines que no debes perderte

Es un hecho, e incluso se ha convertido en una cita popular, la música alegra el alma. De hecho, existen instrumentos, obras musicales e intérpretes que nos ayudan a acercarnos a nuestros recuerdos agradables o pensamientos felices.


Según estudios, solo al 3% de las personas no les gusta la música, lo que significa que al 97% sí. Un porcentaje muy alto, que se ha convertido en uno de los principales pasatiempos e intereses de la población. Evidenciado por la creación y existencia de premios a la mejor música original en una película o serie de televisión.


Por lo tanto, es natural que el cine haya adoptado canciones y música de fondo temática para mejorar sus películas y las emociones de la audiencia, a veces incluso haciendo de la música su tema principal. Este es particularmente el caso del violín, que estamos a punto de ver, ya que ha ayudado a crear muchas películas hermosas, ¡como una sinfonía cinematográfica!


El violinista siempre ha estado bien representado en la gran pantalla, entre conciertos, orquestas sinfónicas y la época dorada de la música de cámara. Los directores pueden incluir un violín como accesorio, pero también casi como el personaje principal de una saga musical, ayudado por el genio de algunos grandes compositores como Stravinsky, Wagner, Vivaldi o Tchaikovsky.


Si bien tenemos aquí dos temas unificadores universales, la música y el cine, lo cierto es que se mezclan maravillosamente.
Por lo tanto, es fácil e inspirador para un director de cine usar el violín como herramienta principal o personaje secundario en la realización de su película. El violín y su calidad universal se presta para convertirse en la estrella en algunas grandes películas y cortometrajes de fama mundial o de renombre mundial. Pero entonces, ¿qué películas son algunas de las más notables por haber usado el violín como tema principal?

VIULISTI (La violinista)

“The Violin Player” es una historia de amor sobre la ambición, la música, la pasión y la consecución de un sueño. La famosa violinista Karin se ve obligada a poner punto y final a su carrera tras un accidente automovilístico que la dejó con una mano lesionada, quitándole la capacidad para tocar el violín. Ella comienza a enseñar a estudiantes 20 años más jóvenes que ella, solo para descubrir que se ha enamorado de uno de ellos: Antti. La relación de Karin y Antti es difícil, ya que ambos son muy apasionados por la música y extremadamente ambiciosos en sus carreras.



La Canción de los Nombres Olvidados

La Canción de los Nombres Olvidados

Estrenada en 2019 y basada en una novela de Norman Lebrecht (el guión es de Jeffrey Caine) y dirigida por François Girard. Es 1951, y un gran evento musical está a punto de animar la escena clásica de Londres. La noche representada en el estreno de esta película contará con un joven virtuoso del violín, Dovidl Rapaport. El amigo de Dovidl, Martin, un hombre de veintitantos años como el violinista ausente, trata de tranquilizar a las personas mayores a su alrededor de que el músico no se perderá esta cita.

Pero lo hace. Y Martin nunca lo vuelve a ver. Más de 30 años después, el adulto Martin, interpretado por Tim Roth es ahora, un profesor de música, casado con su novia adolescente, que se siente intrigado por un posible estudiante de audición que resuena su arco de una manera particular. Esa forma pertenecía a Dovidl, quien, según aprendemos en flashbacks, era un niño prodigio arrogante que quedó al cuidado del padre de Martin antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial. El niño Dovidl es un judío disruptivo en un modo que recuerda el de Philip Roth. Un genio autoproclamado, inicialmente enfurece al joven abotonado Martin. Pero pronto se convierten en los mejores amigos, y en Inglaterra, el joven Dovidl es educado por el padre cariñoso de Martin, que lo está preparando para una carrera, incluso cuando su familia en Polonia está siendo trasladada a Treblinka.

Trailer:

La Melodía

La Melodía


Lanzada en 2017, esta película, dirigida por Rachid Hami e incluyendo a Kad Merad y Samir Guesmi, toma como personaje principal el violín. The Melody es una historia ficticia de un violinista que está un poco desilusionado con la vida, y que un día se encuentra como maestro de música violín frente a una clase difícil de estudiantes de 12 años.
Sin embargo, un niño muy tímido se destaca y descubre una pasión, incluso un verdadero talento, por el violín, que luego lleva a todos junto con él, incluido el maestro, evocando sus recuerdos de música y armonía.
The Melody es una prueba de que el violín puede ser suficiente para mantener una película unida desde el principio hasta el final, con, como bonificación, emociones y eventos dignos de una verdadera novela de violín. Una película muy cautivadora sobre el poder de la música, su fuerza unificadora y su carácter universal, que une a las personas, a pesar de las cosas negativas que pueden suceder y las tensiones que pueden surgir entre los humanos.


The Red Violin (El Violín Rojo)

The Red Violin (El Violín Rojo)


The Red Violin es una película que se estrenó en 1998 y nos cuenta la historia de Nicolo Bussotti, un fabricante de violines que, a pesar de la muerte de su esposa e hijo, decide terminar el violín que estaba creando. Después de esto, este mismo violín viajará por todo el mundo, y seguimos su viaje hasta descubrir el terrible secreto que esconde.
Esta es la prueba de que la música, que tiene una calidad universal, puede viajar a través del tiempo y el espacio y no tiene límites. Para colmo, ¡esta película recibió el Oscar a la mejor partitura musical!
A través de esta selección de películas centradas en el violín, comenzamos a ver que este increíble instrumento, más allá de ser bello, puede ser una fuerza universal, trayendo a la cultura humana algo más sensible, armonioso y unificador, que todos necesitamos.

The Violin Teacher (El Profesor de Violín)

The Violin Teacher (El Profesor de Violín)


The Violin Teacher es una película brasileña que se estrenó en 2015. La historia de esta película es simple y al mismo tiempo hermosa y fundamentalmente inspiradora. Una melodía que se acompaña de una gran actuación.
Esta es la historia de Laerte, un violinista talentoso, casi un virtuoso, que no pasa el examen de ingreso de la orquesta sinfónica de Sao Paulo, ya que está aterrorizado por el miedo escénico. Finalmente, Laerte se encuentra enseñando el violín a estudiantes en una favela brasileña, para ganarse la vida.
Si bien este entorno es bastante difícil, y fuera de su zona de confort, logra construir relaciones muy sólidas con los estudiantes.
¡También existen muchas otras citas de violín para inspirarte!


Chicken With Plums (Pollo con Ciruelas)

Chicken With Plums (Pollo con Ciruelas)



Cuando el cine se apodera del violín, es para hacer música hermosa como esta.
Lanzada en 2011, adaptado de un cómic de Marjane Satrapi, Chicken with Plums es una película bastante fuerte sobre el poder de la música (en este caso, el violín) y el amor que puede aportar. Esta película atraerá al amante de la música que vive en ti.
Chicken with Plums es el tipo de película que vale la pena. Especialmente porque el violín, anclado en Teherán en la década de 1950, se toca como una hermosa sirena, y hará que la historia cante desde el principio hasta el final, y esto, en última instancia, es todo lo que pedimos de una película: hacernos sentir vivos.

El Solista

El Solista


Esta película estadounidense es el tipo de historia que nos gustaría ver más a menudo en la pantalla grande, especialmente porque la música es un tema principal. Dirigida por Joe Wright, y lanzada en 2009, The Soloist se basa en una historia real, la de Steve Lopez, columnista del Los Angeles Times.
Este columnista, fascinado por la música producida por una persona sin hogar con un violín de dos cuerdas, lo conoce, lo descubre y finalmente se conecta con él en confianza y amistad. Descubre que este hombre ha estudiado el violín durante muchos años, y Steve López comienza a escribir un artículo sobre él. Al mismo tiempo, trata de devolver al hombre a una vida activa, a través del prisma de su nueva amistad y, siempre, la música, que sigue siendo el motor de toda la historia.
Esta es una película muy hermosa sobre la música y el arte en general, sobre la creación, pero también sobre las relaciones humanas, la amistad y cómo la música puede unir a las personas.


El Concierto

El Concierto


Lanzada en 2009, The Concert es una película hecha realidad por Mélanie Laurent, a través del prisma de la orquesta Bolshoi, que lidera el hilo narrativo de la película. El concierto es una historia de viajes, desde la Unión Soviética hasta Francia, desde la música hasta las emociones, encarnada por un gran grupo de actores.
Una experiencia cinematográfica tiene sentido en todos los sentidos, ya que son precisamente todos nuestros sentidos los que se ponen en acción en esta película. De hecho, a lo largo de la historia, podemos distinguir la música hermosa en todo su esplendor, incluidos los instrumentos que nos interesan hoy en día: el violín, tocado con pasión y con gran talento. Es innegable, cuando la música es la pieza central de una película, ¡a menudo es una gran experiencia cinematográfica!


El Violín

El Violín


En 2007, se lanzó The Violin, una película mexicana presentada en un contexto de turbulencia política. Los personajes principales de esta película, un padre y su hijo, llevan una doble vida, entre ser guerrilleros que intentan derrocar a su gobierno a músicos que tocan música en su pequeña granja.
Muchos eventos, en línea con la realidad a veces cruel de la vida, sin embargo, la música sigue siendo el eje, el pilar y, una vez más, un gran accesorio que da peso a los hermosos valores, los buenos sentimientos y los momentos de gracia en la película.

Music of the Heart (Música del corazón)

Music of the Heart (Música del corazón)

“Music of the Heart” (1999) se basa en la historia real de una maestra de violín llamada Roberta Guaspari, quien creó un programa de música de la escuela secundaria prácticamente de la nada en East Harlem, y finalmente se encontró a sí misma y a sus estudiantes en el escenario de Carnegie Hall. La mayoría de las películas que afirman estar basadas en hechos vierten en el melodrama, pero esta básicamente se limita a la historia real, que tiene todo el golpe emocional que se necesita.

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Tipos de maderas usadas para hacer violines

Maderas para violines

Los tipos de maderas más comunes para elaborar violines son las de abeto y arce. El abeto se elige para la parte superior o caja de resonancia. Es liviana, pero longitudinalmente fuerte y lateralmente flexible. A simple vista, la característica más destacada de una tapa de abeto es el granulado vertical más oscuro. Estos granos son los anillos de crecimiento anuales del árbol. La madera superior se corta radialmente “en el cuarto”. La espalda, los costados (costillas) y el cuello generalmente están cortados en arce o cerca del cuarto.

Ocasionalmente, se utiliza arce cortado tangencialmente (“en la losa”) o álamo para la parte posterior. La figura, “llama” o “rizo” es la característica más destacada del arce. Este es el resultado de que las fibras de madera hayan crecido en un patrón ondulado. Cuando se divide, esta madera se parece a un metal corrugado; cuando se corta, como en un instrumento terminado, produce un efecto óptico interesante de alternar llamas claras y oscuras.

El abeto o sauce se usa internamente para bloques y revestimientos. La barra de graves y la entrada de sonido son de abeto. Los accesorios, incluidas las clavijas, el cordal y el botón final, están hechos de madera dura densa, más comúnmente ébano, palo de rosa o boj. La caoba de montaña de Oregon también es una madera dura excelente y densa. El diapasón moderno es de ébano sólido. Para diapasones y piezas de cola, los primeros italianos usaban arce u otras maderas duras más ligeras como el álamo cubierto con arce y / o ébano o chapa de madera teñida. Ébano y maderas duras exóticas eran escasos.

CORTE Y TEMPORADA

Los fabricantes de violines prefieren la madera cortada de árboles viejos, cultivados a gran altura en las laderas del norte. La madera debe cortarse durante los meses fríos inactivos y almacenarse (sazonarse) en condiciones controladas durante varios años. La mayor parte de la madera utilizada en la fabricación de violines se divide o corta “en el cuarto” para mayor resistencia.

Inmediatamente después de talar el árbol, el tronco se corta en rondas (cortadas en longitudes cilíndricas) solo un poco más de lo necesario para las piezas terminadas. Al igual que cortar un pastel, estas rondas se dividen o aserran radialmente en piezas en forma de cuña llamadas tochos. Las palanquillas se sellan en sus extremos con pegamento caliente, se apilan de tal manera que el aire pueda circular a su alrededor y se almacenan en un área fresca lejos de la luz solar directa.

Cada pieza de madera se seca a una velocidad igualmente lenta. El tiempo de secado o sazonado para una pieza de madera de violín es generalmente de diez años o más, dependiendo de su tamaño y grosor. ¡La madera de cincuenta años es aún mejor! El secado al horno de la madera comercial destruye la estructura celular de la madera y, por lo tanto, sus propiedades físicas y acústicas.