Zoomusicología – El estudio de los sonidos de animales no humanos

A menudo nos fascina la idea de que las vacas puedan deleitarse ante un concierto de Jazz en vivo, o que una cacatúa siga el ritmo de la canción que estè sonando. ¿Es tan extraño que los demás seres vivos puedan concebir la música de forma similar a la nuestra?

Ya durante la década de los años cuarenta del siglo pasado compositores como François-Bernard Mâche se preguntaban cuál era la finalidad de los sonidos que emiten los animales no humanos y si éstos podían ser considerados música. Tras la publicación de Musique, mythe, nature, ou les Dauphins d’Arion (1983), de Mâche, otros musicólogos como Darío Martinelli y Emily Doolittle comenzaron a profundizar en el mundo de la zoomusicología.

La zoomusicología estudia la música y el uso de los sonidos en especies de animales no humanos, dando con numerosos casos en los que es complicado entender si un animal está causando sonidos aleatorios sin ningún fin musical, o si por el contrario pudiera estar realizando sonidos pertenecientes a patrones específicos.

Tras varios experimentos realizados en distintas especies, hay quienes afirman que existen aves, peces y mamíferos que pueden distinguir entre diferentes estilos musicales al oírlos, aunque esto no quiere decir que hayan desarrollado gustos musicales, sino más bien se trata del resultado de un entrenamiento de prueba, resultado y compensación.

Al parecer, las ballenas usan series de sonidos o “canciones” concretas, que con el paso del tiempo van transformando al agregar o eliminar sonidos. Al comunicarse con otras ballenas, su repertorio de sonidos se va enriqueciendo.

Entonces, ¿pueden catalogarse como música los sonidos que emiten los animales? No todos los estudiosos consideran que el canto de los animales sea conceptualmente análogo a la música humana. Por ejemplo, Marc Hauser y John McDermott rechazan esta analogía, contrastando el papel funcional específico del canto animal en la defensa territorial y la atracción de pareja con la música humana, que consideran que es “característicamente producida por puro disfrute” (aunque la evidencia reciente sugiere que el canto animal a veces ocurre en otros contextos conductuales, y muchos comportamientos musicales humanos pueden entenderse en términos funcionales). Otros investigadores no ven diferencias fundamentales entre la música humana y el canto de los animales. Para evitar problemas relacionados con el uso de la palabra “música” con animales no humanos, Martinelli definió la zoomusicología como el estudio del “uso estético de la comunicación sonora entre animales”. Aunque el uso de la palabra “estética” en relación con animales no humanos puede ser controvertido en sí mismo, tiene un precedente de peso: nada menos que Darwin atribuyó preferencias estéticas a las aves. Los intentos anteriores de utilizar enfoques musicológicos para analizar el canto de los animales a veces dieron como resultado atribuciones antropomórficas improbables, como por ejemplo, a las aves a las que se les atribuye el canto de escalas mayores, menores o pentatónicas. Sin embargo, el uso de métodos analíticos acústicos y estadísticos modernos asegura que los investigadores ahora puedan describir los cantos de los animales de manera más objetiva.

La biología y la zoomusicología no se excluyen mutuamente; el campo de la zoomusicología podría incluir a cualquiera que investigue el uso estético del sonido en animales no humanos. Si bien el decoro y el alcance del campo todavía se están estableciendo formalmente, encontramos que la actividad se remonta a décadas. El biólogo estadounidense Wallace Craig lidia con la estética en su estudio del canto del pewee de madera (Myiochanes virens Linnaeus) ya en 1943.

Todo esto nos lleva a la conclusión de que los cantos de pájaros son música verdadera, son arte estético y creemos que esa es la esencia del concepto, porque es la característica que se encuentra en todos los cantos de pájaros y no se encuentra en los demás enunciados del pájaro; además, es la característica que se encuentra en mayor grado en los mejores cantantes y en aquellas canciones que son más claramente canciones y no meras llamadas.

La música atonal y el dodecafonismo – ¿Está nuestro oído preparado para estos sonidos?

La música atonal, a menudo denominada música contemporánea, surge tras la época del romanticismo y el cromatismo musical, durante la segunda mitad del siglo pasado. Se llama atonal por ser lo opuesto a la música del sistema de escala mayor o menor (a la que nuestro oído está acostumbrado).

La atonalidad se caracteriza por no poseer la misma jerarquía tonal a la que muchos solemos llamar música; es decir, los sonidos fluyen de manera impredecible para nuestros oídos, causando una sensación de desorden.

La música atonal surge como contraposición hacia lo tradicional hasta la época y muchos autores afirman que la atonalidad era irremediable, puesto que hasta tal momento parecían haberse agotado los recursos musicales de la música tonal.

No obstante, la música atonal sí que se rige por ciertos patrones, tales como los de la Dodecafonía o el Serialismo. La Dodecafonía, denominada así por el compositor Schönberg, consta de series que contienen las doce notas de una escala cromática. En una serie deben interpretarse todas y cada una de las doce notas sin repetir ninguna. Más tarde, surge el Serialismo, que propone el mismo uso de las doce notas, pero esta vez aplicando contrastes en cuanto a dinámicas y ritmo, básicamente.

El resultado, según expertos, es una amplia libertad para expresar los sentimientos; sonidos que muestran y provocan emociones, pero sin formar un gran conjunto entre ellos, sino más bien melodías que aparecen y desaparecen en el silencio. Este tipo de música resulta de gran interés entre compositores y musicólogos, pero, ¿es realmente accesible para todos los públicos?

Si bien un músico profesional pudiera disfrutar de un momento musical e intelectual en el que a la par que escucha una obra, puede centrarse en adivinar las series de doce notas de la escala cromática, un oído no tan experimentado podría sufrir al intentar escuchar con atención una obra de estilo atonal.

Según estudios realizados por la Facultad de Ciencias de la Universidad de les Illes Balears, la música tonal presenta menores valores de coherencia que la música tonal desde la perspectiva de actividad cerebral. En el análisis de la actividad eléctrica cerebral, la coherencia es una medida del grado de sincronía entre dos o más regiones del cerebro respecto a sus valores de frecuencia en una unidad de tiempo.

De cualquier modo, la música clásica no culminó en la atonalidad, sino que se continuó desarrollando en estructuras tonales para formar los diferentes géneros de la música moderna (jazz, pop, rock, etc). La música atonal por su parte, hizo buenísimas contribuciones al mundo del cine, sobre todo en las películas de terror.

A continuación, un estupendo ejemplo de obra atonal, de Anton Webern

Premio de Composición SGAE – CullerArts para violín

La fundación Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) convoca la primera edición del Premio de Composición de obras para violín, en colaboración con el concurso internacional de violín celebrado en Cullera, CullerArts.

Este premio tiene la intención de promover la creación de nuevas obras musicales concretamente para violín, brindando la oportunidad de presentarse a compositores de todo el mundo.

La obra a presentar no debe superar los doce minutos de duración. La obra ganadora se convertirá en parte del repertorio obligatorio para el próximo concurso de violín de CullerArts.

La fecha límite de inscripción es hasta el 31 de diciembre y puedes encontrar la información sobre los requisitos en el siguiente enlace.

Viola organista – uno de los instrumentos musicales de Leonardo da Vinci

Como muchos ya saben, Leonardo da Vinci era también músico, además de pintor, escultor, inventor, etc. Da Vinci solía tocar la lira mientras recitaba poesía e inventó la lira de plata, una especie de viola da braccio, instrumento predecesor del violín. Esta faceta suya nos ha brindado la oportunidad de conocer algunos instrumentos musicales nunca antes vistos, tales como la viola organista.

La viola organista (una especie de piano que emite sonidos de cuerda frotada), fue diseñada por Leonardo entre los años 1488 – 1489, ya que sus bocetos y anotaciones se encuentran en su conocido Códice Atlántico.

No obstante, el instrumento no fue construido hasta el año 2012, cuando el luthier Slawomir Zubrzycki, tras un arduo trabajo de cuatro años, lograse crear la viola organista y hacerla sonar.

La viola organista funciona básicamente tirando de las cuerdas del instrumento con la ayuda de un mecanismo de cuerda y teclado hacia el conjunto de arcos en forma de rueda con crin de caballo con un poco de resina untada. Los arcos son propulsados ​​por un dispositivo que se conecta al pedal para ponerlo en movimiento y hacer vibrar las cuerdas. Así se produce el sonido. El mecanismo del teclado puede controlar la dinámica, la articulación y el vibrato, y la velocidad de movimiento de los arcos también aumenta la dinámica y cambia el color del sonido.

La viola organista se “estrenó” durante el Festival Internacional de Piano Real de Cracovia, y fue un éxito. La noticia sobre la construcción de la viola organista fue presentada por los medios más populares de todo el mundo.

El violín en la música Jazz

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El Jazz proviene de Norteamérica y el violín de Europa. El Jazz tuvo su origen a finales del s. XVIII, mientras que violín tal y como lo conocemos lleva existiendo desde el s. XVI. Aún así, la combinación de ambos resulta ser magnífica.

La introducción del violín en el Jazz tuvo lugar durante la década de los años veinte del siglo pasado, y aunque no sea de los instrumentos más característicos de este género, lo cierto es que hay algunos violinistas que se hicieron muy famosos gracias a sus interpretaciones de Jazz, entre ellos Eddie South o Stèphane Grapelli. Este hecho es digno de admiración, puesto que en aquella época los violinistas de repertorio clásico y de raza caucásica eran generalmente quienes lograban triunfar.

Al llegar a Europa, el Jazz sufrió algunas mutaciones, resultado de adaptaciones de los diferentes estilos folclóricos europeros, dando origen así al tan conocido estilo Gypsy Jazz de influencia húngara.

Actualmente estos estilos están resurgiendo nuevamente y muchos violinistas optan por adentrarse en el Jazz. Quizás el motivo sea que ya se ha dejado de estigmatizar a este género musical, ya no se trata de un estilo de música destinado solamente a aquellos que necesitan manifestar su desacuerdo con la sociedad. Hoy en día el Jazz se ha fusionado con todos los géneros musicales dando lugar a impresionantes combinaciones.

Las escuelas más importantes de Jazz se siguen encontrando en EEUU, pero también las hay en Europa y Latinoamérica. No obstante, puedes encontrar mucha información en línea que te ayudará a adentrarte en el mundo del Jazz ya que, después de todo, de lo que se trata es de improvisar.

¿Qué tienen en común la danza “Tarantella”, las tarántulas y las ciudad de Tarento?

Durante la Edad Madia en Tarento, Italia, hubo una plaga de arañas grandes, a las que denominaron tarántulas precísamente por su aparición en dicha localidad italiana.

Los habitantes de Tarento pensaban que la picadura de la tarántula era venenosa y que provocaba que los afectados se retorcieran sin parar (hecho que resulta curioso, puesto que la picadura de tarántula no provoca tales síntomas).

Lo más interesante es que como tratamiento a la picadura de araña se recomendaba bailar la danza de la Tarantella, que fué compuesta con fines curativos. Este baile se practicaba bastante entre los siglos XV y XVIII.

Musicoterapia – ¿Qué es y cuáles son sus beneficios reales?

Quizás ya hayas oído el término musicoterapia y tengas una idea de lo que este tipo de actividad supone, pero, ¿conoces sus ámbitos de aplicación y cómo practicarla en casos concretos?

La música tiene múltiples definiciones, pero muchas de ellas coinciden en que se trata de un tipo de lenguaje o modo de expresión artística. La música altera nuestro estado de ánimo, pero también llega a causar sensaciones físicas (cuando se te eriza la piel, por ejemplo). Pero la música es además un medio por el que podemos transmitir nuestra percepción del mundo (al igual que las demás artes).

En realidad, la música ha sido utilizada para tratar de modificar los estados de ánimo desde el principio de la historia del ser humano. Podemos decir que la “nana” o canción de cuna que una madre canta a su bebé es un tipo de terapia musical, puesto que generalmente cumple la función de relajar al niño y hacer que pueda descansar más facilmente.

Teniendo en cuenta este hecho, podemos entender un poco mejor los usos de la música en diferentes situaciones en las que queramos encontrar el bienestar personal o el de un paciente concreto. La musicoterapia no consiste solamente en escuchar música, sino que abarca un amplio campo de definiciones y continúa adoptando nuevos significados a medida que se sigue desarrollando.

Según expertos musicoterapeutas, existen muchos casos en los que la musicoterapia puede beneficiar al estado de salud de una persona y suele aplicarse en combinación con diversos tratamientos de dolencias físicas y psíquicas.

Es clave la comprensión de que la musicoterapia en sí no es un tratamiento curativo de patologías y no debe entenderse como una terapia aislada, sino más bien como un complemento a los demás procedimientos y medicamentos.

Las terapias musicales actualmente están demostrando excelentes resultados en personas que sufren patologías prolongadas. Estos pacientes a menudo utilizan la música como medio de escape de su enfermedad, ya que durante la terapia logran olvidar su estado de salud y centrarse en la expresión musical.

Según la Asociación Americana de Musicoterapia, la intervención de este tipo de terapias brinda oportunidades para:

  • Realizar cambios positivos en el estado anímico y emocional
  • Tener un sentido de control sobre la vida a través de experiencias exitosas
  • Mejorar la conciencia de sí mismo y del entorno.
  • Expresarse tanto verbal como no verbalmente
  • Desarrollar habilidades de afrontamiento y relajación
  • Apoyar los sentimientos y pensamientos saludables
  • Mejorar las habilidades para probar la realidad y resolver problemas
  • Interactuar socialmente con otros
  • Desarrollar habilidades de independencia y toma de decisiones
  • Mejorar la concentración y la capacidad de atención
  • Adoptar formas positivas de comportamiento
  • Resolver conflictos en relaciones con familiares y compañeros

Existen asociaciones de musicoterapeutas en todo el mundo, entre ellas la Federación Mundial de Musicoterapia o la Federación Española de Asociaciones de Musicoterapeutas.

¿Un violín de lata? Descubre los instrumentos musicales más célebres de Les Luthiers

Les Luthiers es un famosísimo grupo argentino de músicos, cantantes, humoristas, compositores y, por supuesto, luthiers. Pero no son luthiers comunes, no. Ellos pueden usar una lata de jamón cocido para fabricar un violín o un asiento de inodoro para crear una lira.

Esta banda lleva actuando y deleitando a su público desde hace años y sus éxitos continúan ganando seguidores en todo el mundo. Su humor y su estilo no pasan desapercibidos y entusiasman tanto a niños pequeños como a niños grandes.

Y aunque Les Luthiers rebosan arte por doquier, hoy nos centraremos en sus diseños de instrumentos musicales, puesto que no todos saben de ellos y el trabajo que se esconde detrás de sus creaciones.

Lo cierto es que en los orígenes de Les Luthiers, los instrumentos musicales extravagantes eran elaborados por Gerardo Masana, junto con Carlos Iraldi.
En 1973, tras la muerte de Masana, Iraldi quedó a cargo de los instrumentos, con la colaboración de Carlos Núñez Cortés. Tras fallecer Carlos Iraldi, en 1997, el rol pasó al músico de jazz, artesano y luthier Hugo Domínguez.

En la actualidad el grupo cuenta con más de 40 instrumentos musicales informales de distintas características.

Para crear los instrumentos, se siguen tres criterios:

1 – Instrumentos musicales que parodian a otros instrumentos ya conocidos

2 – Aquellos en los que se parte de un objeto cualquiera, preferiblemente cotidiano, y se lo intenta transformar en un instrumento musical

3 – Aquellos en los que han investigado nuevas formas de producir sonidos de timbres insólitos

Entre sus instrumentos estrella, cabe mencionar el violín de lata o “latín”. Por lo visto, “El primer latín fue construido con una lata de galletitas, y Daniel Rabinovich lo interpretó en el debut de Les Luthiers, el 2 de octubre de 1967. Luego se crearon versiones mejoradas, empleando latas de jamón envasado a las que se les agregó la tastiera y un clavijero de cuatro cuerdas.”

Mandocleta

La Mandocleta es otro espectacular instrumento musical, en este caso móvil, que fue fabricado en 1984 por Carlos Iraldi y Carlos Núñez Cortés. La Mandocleta se estrenó allá por el año 1985, en la obra El zar y un puñado de aristócratas.

Nomeolbidet

Y cómo olvidar el Nomeolbidet, este extraño instrumento compuesto por un mueble sanitario y que forma parte del célebre “Cuartito de baño”. Fue construido por Hugo Domínguez.

Bajo Barríltono

Cabe destacar también el Bajo Barríltono por su envolvente sonido, además de su aspecto tan rústico y cálido. Fue construido por Carlos Iraldi y se lo puede ver en la obra San Ictícola de los peces , interpretado por Jorge Maronna.

Éstos son solamente algunos de los instrumentos de cuerda que han diseñado Les Luthiers, aunque puedes conocer toda su colección completa visitando su página web.

A continuación te dejamos con la interpretación de “Loas al Cuarto de Baño”

¿Dónde se fabrican los mejores violines del mundo?

Si te estás preguntando dónde se elaboran los mejores violines del mercado en la actualidad, hoy vamos a mostrarte algunos de los luthiers más cotizados de la actualidad.

Los violinistas profesionales suelen tener gustos específicos en cuanto a su instrumento y buscan casi siempre violines antiguos de alta gama. Pero, ¿qué ocurre cuando el nùmero de violines antiguos es limitado? ¿Existen luthiers que ofrezcan instrumentos que realmente puedan compararse a los Stradivari, Amati o Guarneri?

Resulta que algunos de los violines más solicitados son los violines alemanes (no solamente los italianos, como muchos piensan). Ya desde el s. XVI Alemania contaba con grandes fabricantes de violines. Más tarde, se creó la prestigiosa academia de luthiers que perdura hasta la actualidad.

Pero si te preguntas qué violines en concreto son los mejores del mundo, te encontrarás con diversas opiniones, no obstante, la mayoría de profesionales coinciden en que la lista va encabezada por ciertos modelos de Stradivari, sin lugar a dudas.

Generalmente estos violines son tan especiales que tienen nombre propio y suelen ser subastados. También puedes adquirir un violín de alta gama en una subasta de instrumentos, pero lo aconsejable en estos casos es que ya tengas claro qué instrumento estás buscando.

Si hablamos de luthiers contemporáneos, existen competiciones y premios como los proporcionados por Violin Society of America que son otorgados a fabricantes de violines. Algunos de los luthiers premiados durante el 2018 son:

Medallas de oro:

David Leonard Wiedmer
Mira Gruszow & Gideon Baumblatt


Justin A Hess
David Leonard Wiedmer
Philip Ihle

Medallas de plata:


Arie Werbrouck
Piotr Pielaszek
Yunhai Xu
Mark Schnurr
Gábor Draskóczy
Ryan L Soltis

Certificados de mérito:


Michael Doran
Gencer Cerit
Xiangwei Chen
Guy Harrison
Krzysztof Krupa
Xiaowei Liu
Benjun Zheng
Eduard Miller
Yan Wang
Christian Pedersen
Michael Daddona
Qi Cao
Andrew Ryan
Jiwon Han
Artur Friedhoff

Concierto para el Bioceno en el Gran Teatre del Liceu

El artista conceptual Eugenio Ampudia es el creador este asombroso evento, que resulta no ser para todos los públicos, o al menos no físicamente. Estamos hablando de un concierto programado e interpretado para plantas vegetales.

El pasado 22 de junio, todas las butacas del Liceu fueron ocupadas por maceteros con plantas, las cuales pudieron deleitarse con Puccini y su obra “Crisantemi”, interpretada por el cuarteto de cuerdas UceLi Quartet.

Este original proyecto pretende mostrarnos una perspectiva diferente a lo que significa el regreso a la “nueva normalidad” tras estos meses de crisis, y cómo debemos procurar adaptarnos, pero esta vez pensando mucho más en la naturaleza.