Becas para estudios musicales

Si eres estudiante y deseas completar tu carrera musical, aquí puedes consultar algunas de las becas que se ofrecen:

Beca Escuela Superior Reina Sofía – La beca es otorgada a los aspirantes que superen la audición de acceso a la academia.

Becas AIE – Artistas, Intérpretes o Ejecutantes (AIE) es una entidad que ofrece ayudas para estudios musicales de diversos tipos.

Becas Fundación Alvarogonzález – otorga dos becas para estudiantes españoles con el Certificado de Estudios Superiores de Música por un Conservatorio español que quieran ampliar sus estudios en el extranjero.

Becas de la Fundación Conservatori Liceu – ofrece varios tipos de ayudas para estudios de música.

Chistes (no solo de violas)

Entró en una fiesta, y una señora que estaba tocando el violín le preguntó.
-¿Le gusta la música?
Y él le contestó:
-“Mucho. Pero no importa, siga tocando”

***

¿Qué hay que hacer para que un violinista baje el volumen?… Ponerle una partitura delante.

***

Una orquesta de ópera se prepara para representar Rigoletto. Diez minutos antes de la función el director baja al foso y se dirige a los músicos:

-El maestro se ha puesto enfermo y no va a poder dirigir esta noche, así que no nos queda otro remedio que cancelar la representación.

El solista de último atril de viola se levanta diciendo:

-Yo he dirigido esta ópera muchas veces en Italia, cuando era joven.

-Estupendo -exclama el director. Merece la pena probar.

El viola dirige la ópera a la perfección y la representación es un éxito. Pero al día siguiente el director está recuperado de su enfermedad y viene a dirigir.

Al llegar el viola-director al foso poco antes del concierto y dirigirse a su puesto en el último atril, su compañero lo señala con un dedo acusador y le dice:

-¿Dónde demonios estuviste la pasada noche?

Un padre muestra a un amigo melómano a su hijo tocando el violín. Cuando el hijo termina, el padre pregunta al amigo:
“¿Qué te parece la ejecución?”
“Hombre, la ejecución no sé…, ¡pero un par de hostias sí que le daba!”

***

Un viola que ha asistido a un recital de piano va a felicitar al solista:

-Me ha encantado. Especialmente esa pieza que comienza con un trino.

-Pero si no he tocado ninguna pieza que comience con un trino- dice,
asombrado, el pianista.

-Sí, sí, esa que hace…(y le tararea el principio de Para Elisa).

¿Cual es la definición de “Segunda Mayor”?
-Dos violas tocando a unísono.

***

¿Cual es la diferencia entre un violín y una viola?
-El violín puede afinarse.

***

¿Cual es la diferencia entre una cebolla y una viola?
-Nadie llora al cortar una viola.

***

¿Por qué los chistes de violas son más cortos?
Para que los violinistas puedan entenderlos.

***

El célebre violinista polaco Juan Petnicoft, de paseo por la selva de África, se pierde.
De pronto, ¡ve un león! El violinista recuerda el dicho: “La música calma a las fieras”.
Desenfunda su violin y desgrana una bellísima melodía.
Comienzan a acercarse otros leones. Lentamente, se han acercado docenas de leones. Se ha formado una verdadera platea de leones sentados alrededor del violinista.
– ¡Dios mío, jamás pensé que este violín iba a salvarme la vida!
En ese momento, un león enorme aparece de entre
los arbustos. De un empujón, aparta a los leones que estaban sentados, se arroja violentamente sobre el violinista y se lo come.
Uno de los leones, todavía conmovido, comenta:
-¡Mierda! ¡Ya sabía yo que el sordo nos iba a arruinar el concierto!

***

Durante un concierto, el flautista se saca un moco impresionante y alguien del público grita
-Flautista animal!
El director mira enfadado hacia la platea, pero sigue dirigiendo. Al rato, otro moco del flautista y otra vez gritan
-Flautista animal!
El director cabreado mira amenazador al público, pero continúa en su trabajo. Finalmente otro mocazo del flautista, y de nuevo
-Flautista animal!
El director detiene el concierto, pone al flautista al frente del escenario y se dirige al auditorio muy enfadado
-Quisiera saber quién, desde el anonimato y oculto entre la multitud, le ha gritado “Flautista” a este animal!

Tipos de violas y sus antecesores

¿Te has preguntado alguna vez de dónde provienen los instrumentos de cuerda frotada que conocemos? ¿Cómo llegaron a adquirir su aspecto? Hoy vamos a hacer un recorrido por toda su historia, comenzando desde la Antigua Grecia.

Para hablar de los instrumentos de cuerda frotada, antes debemos aclarar cuáles son los diferentes tipos de instrumentos de cuerda según el método que se utilice para hacer vibrar las cuerdas:

  • Punteo
  • Percusión
  • Frotación
  • Vibración por simpatía de cuerdas al aire

Teniendo en cuenta esta clasificación, vamos a intentar establecer un orden de instrumentos de cuerda que fueron apareciendo a lo largo de la historia hasta la creación del violín que conocemos hoy en día.

Nuestra historia en particular se remonta a Grecia por ningún motivo en concreto. Podríamos comenzar mucho antes en el tiempo mencionando algunos instrumentos prehistóricos o bien los diferentes instrumentos de cuerda utilizados en los países árabes y asiáticos hasta la Grecia clásica, pero decidimos comenzar con Orfeo y su lira de nueve cuerdas, que fue modificada así en honor a las nueve musas griegas.

Orfeo es un personaje misterioso que aparece en la mitología griega como un cantor y poeta proveniente de Tracia. Existen afirmaciones de su existencia, pese a que en la actualidad muchos lo consideran como un personaje mitológico.

Antes de la famosa lira de Orfeo, los primeros restos de lira se pueden encontrar en Mesopotamia en el tercer milenio a.C. Tenía las cuerdas dispuestas en abanico y fue denominada algar entre los sumerios. Este instrumento puede hallarse en tumbas como parte del ajuar funerario, siendo las denominadas “liras de Ur” consideradas uno de los instrumentos de cuerda más antiguos que conocemos.

La lira es un instrumento de cuerdas unidas a un yugo en el mismo plano que la caja de resonancia, con dos brazos y un travesaño. A la familia de la lira pertenecen las siguientes tipologías :

  • chelys (tortuga), construida según la descripción mitológica de Homero.
  • bárbiton, también con un caparazón de tortuga como caja de resonancia
    pero con unos brazos más largos y curvados.
  • kythara(cítara), considerada como un tipo de lira cuya caja de resonancia es de
    madera y de forma cuadrada. Era el tipo de lira más utilizada y quedaba
    reservada para los tañedores profesionales, siendo un instrumento
    decorado más ricamente.
  • phorminx, similar a la cítara pero de tamaño menor y con la caja de
    resonancia redondeada.
  • kylix o lira de pan. Sus brazos son dos cuernos de animal y también
    poseen un caparazón como caja de resonancia.

Cítara y lira se convirtieron en los instrumentos principales de la Antigua Grecia, siendo uno de sus elementos diferenciadores que la primera poseía una caja de resonancia con una fina tabla armónica de madera.

Pero entonces, ¿de dónde apareció el arco? Se piensa que el arco de caza es el objeto que motivó la creación del arco musical. El arco en sí ya era un instrumento de cuerda en el momento en que comenzásemos a tirar de la cuerda tensada.

Un dato curioso es que la unión entre la cítara y el arco aparece mencionada en el himno homérico a Apolo:


[…]Al punto entre las inmortales habló Febo Apolo:
«Sean míos la cítara y el curvo arco,
proclamaré a los hombres de Zeus la inflexible voluntad.»

La cítara continuó en uso durante cientos de años sufriendo grandes modificaciones. Finalmente, se le hicieron cortes laterales para que el arco pudiera pasar y tocar las cuerdas externas. También se crearon las aperturas con forma de f, puesto que esta es la forma que rompe menos las líneas de vibración en la tapa.

A su vez y debido al gran intercambio cultural que sufría el continente europeo, los instrumentos de cuerda orientales comenzaron a aparecer.

El rebab, originario de Afganistán, es un instrumento que se usaba en el s.VIII a.C., que más tarde se adentraría en Al-Andalus y de ahí por el resto de Europa.

La lira bizantina data de los siglos XI y XII. Tenía forma de pera y el número de cuerdas solía variar de entre tres a cinco.

A lo largo de todo este periodo existieron instrumentos de cuerda frotada que compartían algunas características pero respondían a diferentes nombres: viola de arco, vihuela de arco, fídula, viela o giga.

El instrumento llamado rabel ha sido documentado por primera vez en la s.XV y se cree que fue introducido por los árabes a la Península Ibérica. Denominado también rebec, rebab, rebeca, rabeba, rubeba; el rabel es comúnmente relacionado con muchos instrumentos de cuerda frotada que se usaban durante la Edad Media y el Renacimiento.

En el Renacimiento, la viola original se dividió en dos ramas: la viola da braccio y la viola de gamba. Las violas da braccio quedaron relegadas a los lugares en donde tocaban músicas populares; mientras que las violas da gamba eran exclusivas de las cortes más refinadas.

La viola da braccio se tocaba apoyándola contra el pecho o sobre el hombro, en oposición a las violas de gran tamaño. El primer tratado que hacía referencia a este instrumento data del año 1543.

La viola da gamba – Una de las primeras descripciones del instrumento y de su sonido data del año 1542. Tuvo éxito en Francia, Inglaterra y Alemania hasta principios del XVII.

El laúd es otro instrumento directamente proveniente de los árabes que se instalaron en la Península Ibérica (su nombre original era Al-úd). Pero no es hasta el s. XVI que vió su época de mayor esplendor en Europa gracias a su aparición en las cortes.

La viola pomposa fue inventada en 1720 por Johann Sebastian Bach y construida por el luthier de Leipzig, Hoffmann. Su tamaño era mayor que la actual viola y tenía cinco cuerdas que se afinaban de grave a agudo: dosolrelami.

Viola de amore – El verdadero origen de la viola d’amore sigue sin haberse aclarado hasta hoy con exactitud. Lo que produce el sonido excepcional de la viola d’amore y lo que probablemente le ha brindado su nombre es el sonido de las cuerdas metálicas. Fué también durante el siglo XVIII cuando surgió probablemente el tipo más moderno del instrumento, que cuenta con cuerdas metálicas de resonancia por debajo de las cuerdas normales y que entran en vibración durante la ejecución, reforzando así el “sonido dulce” que conoció Leopold Mozart.

Pero, ¿qué opinas ante el hecho de que el violín moderno puediera tener en parte su origen en España? Según Roger Prior, profesor de la Universidad de Belfast, existen rastros de que los principales violagambistas habían sido sefaradíes expulsados quienes, una vez que se asentaron en Italia, crearon el violín.

Los Amati fueron célebres lutieres: el padre, Andrea (1520-1578) estableció la forma del violín moderno; su labor fue continuada por sus hijos y llevada a la perfección por su nieto Nicolò, quien fuera maestro de Andrea Guarneri y Antonio Stradivari (1644-1737). Posiblemente, el nombre original de los Amati fuera «Haviv» (que en hebreo significa «amado», y eventualmente haya sido italianizado).

Esta es una posible versión de la historia de los instrumentos de cuerda frotada, tan presentes en nuestras vidas desde muchas generaciones atrás en el tiempo.

Bibliografía:

  • Francisco Blasco Vercher, Vicente Sanjosé Huguet (1994) Los instrumentos musicales Volumen 23 de Cultura Universitària Popular
    ISBN 843701543X, 9788437015439

Obras para violín que no son tan conocidas

Generalmente todo violinista suele cubrir un repertorio de obras clásicas, barrocas y románticas durante sus años de estudio, que suelen ser establecidas por el programa educativo o por el profesorado. Estas obras se consideran fundamentales y es muy probable que además formen parte del repertorio obligatorio para concursos y puestos de trabajo en las orquestas más reconocidas. Hablamos, por ejemplo, de los conciertos para violín de Mozart (cualquiera de ellos), las sonatas de Bach y conciertos de estilo romántico como los de Mendelssohn, Bruch, Wieniawski, etc… o bien algún capriccio de Paganini, como pieza técnica.

Pero lo cierto es que existen muchos más compositores y muchas más obras para solo de violín, aún sin contar el período a partir del s. XX.

Hoy hemos seleccionado algunas piezas no tan conocidas pero igualmente extraordinarias y bellas. Quizás las conozcas todas, o puede que ni siquiera te suenen, en cualquier caso te invitamos a echarles un ojo (y un oído):

Sonatas del Rosario o Sonatas de los Misterios, de  Heinrich Ignaz Franz Biber (1684)

Sonata para violín y piano de Amy Marcy Cheney Beach (1896)

Sonata de César Franck, escrita en 1886 como regalo de cumpleaños para el violinista y compositor Eugène Ysaÿe.

Melodía Hebrea de Joseph Achron (1911)

Sonata No. 6 (“Manuel Quiroga”) de Ysaÿe (1923)

Spiegel im Spiegel (Espejo en Espejo) escrita por Arvo Pärt en 1978

Zoomusicología – El estudio de los sonidos de animales no humanos

A menudo nos fascina la idea de que las vacas puedan deleitarse ante un concierto de Jazz en vivo, o que una cacatúa siga el ritmo de la canción que estè sonando. ¿Es tan extraño que los demás seres vivos puedan concebir la música de forma similar a la nuestra?

Ya durante la década de los años cuarenta del siglo pasado compositores como François-Bernard Mâche se preguntaban cuál era la finalidad de los sonidos que emiten los animales no humanos y si éstos podían ser considerados música. Tras la publicación de Musique, mythe, nature, ou les Dauphins d’Arion (1983), de Mâche, otros musicólogos como Darío Martinelli y Emily Doolittle comenzaron a profundizar en el mundo de la zoomusicología.

La zoomusicología estudia la música y el uso de los sonidos en especies de animales no humanos, dando con numerosos casos en los que es complicado entender si un animal está causando sonidos aleatorios sin ningún fin musical, o si por el contrario pudiera estar realizando sonidos pertenecientes a patrones específicos.

Tras varios experimentos realizados en distintas especies, hay quienes afirman que existen aves, peces y mamíferos que pueden distinguir entre diferentes estilos musicales al oírlos, aunque esto no quiere decir que hayan desarrollado gustos musicales, sino más bien se trata del resultado de un entrenamiento de prueba, resultado y compensación.

Al parecer, las ballenas usan series de sonidos o “canciones” concretas, que con el paso del tiempo van transformando al agregar o eliminar sonidos. Al comunicarse con otras ballenas, su repertorio de sonidos se va enriqueciendo.

Entonces, ¿pueden catalogarse como música los sonidos que emiten los animales? No todos los estudiosos consideran que el canto de los animales sea conceptualmente análogo a la música humana. Por ejemplo, Marc Hauser y John McDermott rechazan esta analogía, contrastando el papel funcional específico del canto animal en la defensa territorial y la atracción de pareja con la música humana, que consideran que es “característicamente producida por puro disfrute” (aunque la evidencia reciente sugiere que el canto animal a veces ocurre en otros contextos conductuales, y muchos comportamientos musicales humanos pueden entenderse en términos funcionales). Otros investigadores no ven diferencias fundamentales entre la música humana y el canto de los animales. Para evitar problemas relacionados con el uso de la palabra “música” con animales no humanos, Martinelli definió la zoomusicología como el estudio del “uso estético de la comunicación sonora entre animales”. Aunque el uso de la palabra “estética” en relación con animales no humanos puede ser controvertido en sí mismo, tiene un precedente de peso: nada menos que Darwin atribuyó preferencias estéticas a las aves. Los intentos anteriores de utilizar enfoques musicológicos para analizar el canto de los animales a veces dieron como resultado atribuciones antropomórficas improbables, como por ejemplo, a las aves a las que se les atribuye el canto de escalas mayores, menores o pentatónicas. Sin embargo, el uso de métodos analíticos acústicos y estadísticos modernos asegura que los investigadores ahora puedan describir los cantos de los animales de manera más objetiva.

La biología y la zoomusicología no se excluyen mutuamente; el campo de la zoomusicología podría incluir a cualquiera que investigue el uso estético del sonido en animales no humanos. Si bien el decoro y el alcance del campo todavía se están estableciendo formalmente, encontramos que la actividad se remonta a décadas. El biólogo estadounidense Wallace Craig lidia con la estética en su estudio del canto del pewee de madera (Myiochanes virens Linnaeus) ya en 1943.

Todo esto nos lleva a la conclusión de que los cantos de pájaros son música verdadera, son arte estético y creemos que esa es la esencia del concepto, porque es la característica que se encuentra en todos los cantos de pájaros y no se encuentra en los demás enunciados del pájaro; además, es la característica que se encuentra en mayor grado en los mejores cantantes y en aquellas canciones que son más claramente canciones y no meras llamadas.

La música atonal y el dodecafonismo – ¿Está nuestro oído preparado para estos sonidos?

La música atonal, a menudo denominada música contemporánea, surge tras la época del romanticismo y el cromatismo musical, durante la segunda mitad del siglo pasado. Se llama atonal por ser lo opuesto a la música del sistema de escala mayor o menor (a la que nuestro oído está acostumbrado).

La atonalidad se caracteriza por no poseer la misma jerarquía tonal a la que muchos solemos llamar música; es decir, los sonidos fluyen de manera impredecible para nuestros oídos, causando una sensación de desorden.

La música atonal surge como contraposición hacia lo tradicional hasta la época y muchos autores afirman que la atonalidad era irremediable, puesto que hasta tal momento parecían haberse agotado los recursos musicales de la música tonal.

No obstante, la música atonal sí que se rige por ciertos patrones, tales como los de la Dodecafonía o el Serialismo. La Dodecafonía, denominada así por el compositor Schönberg, consta de series que contienen las doce notas de una escala cromática. En una serie deben interpretarse todas y cada una de las doce notas sin repetir ninguna. Más tarde, surge el Serialismo, que propone el mismo uso de las doce notas, pero esta vez aplicando contrastes en cuanto a dinámicas y ritmo, básicamente.

El resultado, según expertos, es una amplia libertad para expresar los sentimientos; sonidos que muestran y provocan emociones, pero sin formar un gran conjunto entre ellos, sino más bien melodías que aparecen y desaparecen en el silencio. Este tipo de música resulta de gran interés entre compositores y musicólogos, pero, ¿es realmente accesible para todos los públicos?

Si bien un músico profesional pudiera disfrutar de un momento musical e intelectual en el que a la par que escucha una obra, puede centrarse en adivinar las series de doce notas de la escala cromática, un oído no tan experimentado podría sufrir al intentar escuchar con atención una obra de estilo atonal.

Según estudios realizados por la Facultad de Ciencias de la Universidad de les Illes Balears, la música tonal presenta menores valores de coherencia que la música tonal desde la perspectiva de actividad cerebral. En el análisis de la actividad eléctrica cerebral, la coherencia es una medida del grado de sincronía entre dos o más regiones del cerebro respecto a sus valores de frecuencia en una unidad de tiempo.

De cualquier modo, la música clásica no culminó en la atonalidad, sino que se continuó desarrollando en estructuras tonales para formar los diferentes géneros de la música moderna (jazz, pop, rock, etc). La música atonal por su parte, hizo buenísimas contribuciones al mundo del cine, sobre todo en las películas de terror.

A continuación, un estupendo ejemplo de obra atonal, de Anton Webern

Premio de Composición SGAE – CullerArts para violín

La fundación Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) convoca la primera edición del Premio de Composición de obras para violín, en colaboración con el concurso internacional de violín celebrado en Cullera, CullerArts.

Este premio tiene la intención de promover la creación de nuevas obras musicales concretamente para violín, brindando la oportunidad de presentarse a compositores de todo el mundo.

La obra a presentar no debe superar los doce minutos de duración. La obra ganadora se convertirá en parte del repertorio obligatorio para el próximo concurso de violín de CullerArts.

La fecha límite de inscripción es hasta el 31 de diciembre y puedes encontrar la información sobre los requisitos en el siguiente enlace.

Viola organista – uno de los instrumentos musicales de Leonardo da Vinci

Como muchos ya saben, Leonardo da Vinci era también músico, además de pintor, escultor, inventor, etc. Da Vinci solía tocar la lira mientras recitaba poesía e inventó la lira de plata, una especie de viola da braccio, instrumento predecesor del violín. Esta faceta suya nos ha brindado la oportunidad de conocer algunos instrumentos musicales nunca antes vistos, tales como la viola organista.

La viola organista (una especie de piano que emite sonidos de cuerda frotada), fue diseñada por Leonardo entre los años 1488 – 1489, ya que sus bocetos y anotaciones se encuentran en su conocido Códice Atlántico.

No obstante, el instrumento no fue construido hasta el año 2012, cuando el luthier Slawomir Zubrzycki, tras un arduo trabajo de cuatro años, lograse crear la viola organista y hacerla sonar.

La viola organista funciona básicamente tirando de las cuerdas del instrumento con la ayuda de un mecanismo de cuerda y teclado hacia el conjunto de arcos en forma de rueda con crin de caballo con un poco de resina untada. Los arcos son propulsados ​​por un dispositivo que se conecta al pedal para ponerlo en movimiento y hacer vibrar las cuerdas. Así se produce el sonido. El mecanismo del teclado puede controlar la dinámica, la articulación y el vibrato, y la velocidad de movimiento de los arcos también aumenta la dinámica y cambia el color del sonido.

La viola organista se “estrenó” durante el Festival Internacional de Piano Real de Cracovia, y fue un éxito. La noticia sobre la construcción de la viola organista fue presentada por los medios más populares de todo el mundo.

El violín en la música Jazz

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El Jazz proviene de Norteamérica y el violín de Europa. El Jazz tuvo su origen a finales del s. XVIII, mientras que violín tal y como lo conocemos lleva existiendo desde el s. XVI. Aún así, la combinación de ambos resulta ser magnífica.

La introducción del violín en el Jazz tuvo lugar durante la década de los años veinte del siglo pasado, y aunque no sea de los instrumentos más característicos de este género, lo cierto es que hay algunos violinistas que se hicieron muy famosos gracias a sus interpretaciones de Jazz, entre ellos Eddie South o Stèphane Grapelli. Este hecho es digno de admiración, puesto que en aquella época los violinistas de repertorio clásico y de raza caucásica eran generalmente quienes lograban triunfar.

Al llegar a Europa, el Jazz sufrió algunas mutaciones, resultado de adaptaciones de los diferentes estilos folclóricos europeros, dando origen así al tan conocido estilo Gypsy Jazz de influencia húngara.

Actualmente estos estilos están resurgiendo nuevamente y muchos violinistas optan por adentrarse en el Jazz. Quizás el motivo sea que ya se ha dejado de estigmatizar a este género musical, ya no se trata de un estilo de música destinado solamente a aquellos que necesitan manifestar su desacuerdo con la sociedad. Hoy en día el Jazz se ha fusionado con todos los géneros musicales dando lugar a impresionantes combinaciones.

Las escuelas más importantes de Jazz se siguen encontrando en EEUU, pero también las hay en Europa y Latinoamérica. No obstante, puedes encontrar mucha información en línea que te ayudará a adentrarte en el mundo del Jazz ya que, después de todo, de lo que se trata es de improvisar.

¿Qué tienen en común la danza “Tarantella”, las tarántulas y las ciudad de Tarento?

Durante la Edad Madia en Tarento, Italia, hubo una plaga de arañas grandes, a las que denominaron tarántulas precísamente por su aparición en dicha localidad italiana.

Los habitantes de Tarento pensaban que la picadura de la tarántula era venenosa y que provocaba que los afectados se retorcieran sin parar (hecho que resulta curioso, puesto que la picadura de tarántula no provoca tales síntomas).

Lo más interesante es que como tratamiento a la picadura de araña se recomendaba bailar la danza de la Tarantella, que fué compuesta con fines curativos. Este baile se practicaba bastante entre los siglos XV y XVIII.