Los subarmónicos en el violín – los tonos más graves que se pueden alcanzar

Una cuerda produce los sonidos más graves cuando no es cortada ni pisada en ninguna parte, por este motivo se suele pensar que el tono más grave que puede alcanzar un violín corriente es sol (G), de la cuerda al aire, puesto que cualquier parada sobre ella causaría un sonido más agudo que sol (G). La violinista Mari Kimura echó esta teoría por tierra al descubrir tonos más bajos que se pueden tocar en la cuerda sol de un violín.

Mari Kimura, intérprete, compositora e investigadora, ha abierto nuevos mundos sonoros para el violín. En particular, ha dominado la producción de tonos que suenan hasta una octava por debajo de la cuerda más baja del violín, es decir, tonos más graves y que hacen vibrar la cuerda a menor velocidad. Esta técnica, que ella llama subarmónicos, le ha valido un reconocimiento considerable en el mundo de la música.

Para alcanzar los subarmónicos con el violín, Mari Kimura aplica técnicas específicas o golpes de arco de bastante presión en el talón, provocando un gran agarre en la cuerda, como si la raspara.

Por lo visto, Mari Kimura hizo este descubrimiento por casualidad, mientras estaba practicando “Tzigane” de Ravel, que comienza con un solo en la cuerda G. Tras numerosos estudios e investigaciones sobre este tema, compuso varias obras para violín que incluyen los subarmónicos:

Mari Kimura es además pionera en el campo de la música interactiva por computadora. En su obra «Voyage Apollonian», presenta un guante especial que, al realizar los golpes de arco, estos crean y controlan una secuencia de animación por ordenador. Mientras toca, los sensores del guante envían datos al software que se ejecuta en su ordenador, lo que provoca que una animación en la pantalla se transforme en varias formas y patrones antes de volver a su configuración original. El módulo funciona como un controlador electrónico para los procesos de sonido digital en tiempo real, como la transformación del sonido y la síntesis del sonido.