Una sordina es un accesorio que sirve para atenuar el volumen de sonido de algunos instrumentos musicales, así como para lograr un timbre específico, buscado a veces por los propios compositores. Las sordinas para violín y viola se colocan sobre el puente del instrumento, de esta forma se reduce la vibración en las cuerdas y en la caja de resonancia.
Tipos de sordinas para violín y viola
Podríamos clasificar las sordinas para violín y viola en tres grupos, las sordinas ligeras, las de peso intermedio y las sordinas de hotel. La elección del tipo de sordina más adecuado puede variar en función del efecto que estés buscando:
Sordinas ligeras
Sordina goma
Suelen estar fabricadas de algún material ligero como la goma o el plástico
Son de menor tamaño y pueden seguir sujetas a las cuerdas cuando no estén en uso
Generalmente suelen ser la opción más económica
Son cómodas para tocar en orquestas
Sordinas de peso intermedio
Sordina madera
Suelen estar hechas de madera de ébano
Tienen forma de peine
Es la opción que aporta mejor efecto de sonido
Sordinas de hotel
Sordina hotel
Son las más pesadas, están hechas de metal, generalmente de plomo
Disminuyen el volumen del sonido hasta en un 80%, son las más adecuadas si lo que buscas es no incordiar a los vecinos
Sordina joya
Actualmente también se pueden encontrar las sordinas de joya, que además de atenuar el sonido aportan una apariencia estilizada. Pueden estar hechas de distintos materiales.
Sordina casera:
Si estás en un apuro y necesitas una sordina urgentemente, puedes usar una pinza para tender la ropa como último recurso, pero ojo, ésta debe ser de madera. Colócala sujetando el puente como aparece en la imagen y podrás lograr un efecto improvisado de sordina.
Para finalizar te dejamos con algunas obras para violín con recomendaciones de los autores a interpretar con sordina, esperamos que las disfrutes:
Tocar dobles cuerdas con el violín, así como acordes de tres y cuatro notas es una de las técnicas de dificultad media y avanzada en los instrumentos de cuerda frotada. Se trata de hacer sonar dos o tres de las cuerdas a la vez, bien sean al aire o manteniendo los dedos sobre ellas.
En este tipo de técnica ambas manos tienen funciones muy concretas; para tocar acordes la mano derecha debe tener agarre desde el talón, mantener el arco perpendicular a las cuerdas y no demasiado cercano al puente. La mano izquierda en cambio debe cuidar la entonación y los cambios de posición bruscos.
Para tener una idea más clara, veamos en profundidad la posición que debe tener cada mano en las dobles cuerdas:
Mano derecha
La mano derecha debe lograr un sonido amplio y uniforme en dos o tres cuerdas a la vez. Para ello, hay que aplicar algo de fuerza desde los dedos y el peso del brazo sobre el violín, pero ojo, esto no quiere decir que haya mayor presión en la mano derecha ni en el hombro derecho. Todo el brazo debe estar relajado y sin tensión. Además, te resultará mas sencillo tocar dobles cuerdas si mantienes todas las cerdas del arco sobre las cuerdas, evitando girar la vara hacia dentro o hacia fuera.
Una buena forma de practicar el sonido de la mano derecha es tocar dobles cuerdas al aire.
Mano izquierda
La mano izquierda es la encargada de la entonación de las dobles cuerdas. Si eres principiante, probablemente estés empezando las dobles cuerdas tocando una cuerda al aire y pisando la otra. Esta es una buena forma de aprender a controlar la entonación.
Si ya estás tocando cuerdas dobles avanzadas, habrás notado que no hay un gran misterio en la colocación de los dedos de la mano izquierda. Lo que se necesita es mucha práctica. Aún así, existen ejercicios que te ayudarán a estirar los dedos y mejorar la coordinación entre ellos.
Ejercicios para practicar dobles cuerdas
Escalas de intervalos de terceras
Como parte del calentamiento diario, es aconsejable practicar escalas ascendentes y descendentes de acordes de terceras. Estos ejercicios ayudarán a que la mano izquierda se familiarice con las posiciones de los dedos. Para comenzar, puedes practicar las dos notas por separado muy lentamente y después el acorde, procurando que los dos dedos de la mano izquierda se deslicen sobre las cuerdas a la vez. Es conveniente practicar cuidadosamente la entonación en las escalas de terceras, así como los cambios de posición de la mano izquierda. Los dedos que se usan para tocar terceras suelen ser 1º y 3º (índice y anular) o bien 2º y 4º (corazón y meñique).
Escalas de sextas
Para tocar escalas de dobles cuerdas de intervalos de sextas deberás usar parejas de dedos contiguos de la mano izquierda; es decir, según los tonos que estés tocando usarás 1er y 2º dedo (índice y corazón), 2º y 3º (corazón y anular) ó 3º y 4º (anular y meñique). Al igual que con los intervalos de terceras, es conveniente estudiar los acordes por separado y practicar la entonación. Dependiendo de la escala o tonalidad en la que estés tocando, deberás prestar atención a la posición de los dedos en los semitonos.
Escalas de octavas
Las escalas de octavas son también parte del calentamiento recomendable para todo violinista. La manera usual de tocar octavas con el violín es usando los dedos 1º y 4º de la mano izquierda, pero también existen las octavas digitadas, para las cuales debes usar la misma digitación que en los acordes de terceras; es decir, los dedos 1º y 3º ó 2º y 4º de la mano izquierda.
La digitación de las escalas digitadas es más cómoda para aquellos obras con pasajes de octavas que requieren gran velocidad, ya que la combinación de dedos ayuda a que la mano izquierda pueda desplazarse más fácilmente. La forma correcta de practicar las octavas nuevamente es descomponiendo cada acorde, lento y sin vibrato, cuidando la entonación y prestando atención a los cambios de posición.
Escalas de décimas
Los acordes de décimas forman parte de las técnicas más avanzadas del violín. Si tus manos son grandes, quizás no te causen gran esfuerzo, pero generalmente este tipo de acordes requieren mucha práctica. Los dedos que se usan para tocar décimas son 1º y 4º, pero éstos deben colocarse muy separados para alcanzar los tonos correctos. Es aconsejable practicar las décimas con cuidado y parar si sientes demasiado dolor en la mano izquierda. Realiza algunos ejercicios de estiramiento y relajación de la mano antes y después de practicar décimas.
Estudios de acordes y dobles cuerdas
Dependiendo del tipo de técnica que desees practicar, puedes encontrar estudios y obras que te servirán de ayuda. En el caso de las dobles cuerdas, puedes elegir entre varios tipos de técnicas, como por ejemplo:
Acordes de tres tonos que se tocan en el talón, sin descomponer
Esta técnica requiere que apliques algo de fuerza en el arco con el dedo índice de la mano derecha. Procura tocar cerca del talón y usando todas las cerdas del arco para lograr mayor sonido.
Acordes descompuestos
Este tipo de acordes suele aparecer en la música de estilo barroco, en cadencias o como final de una obra. En estos casos se requiere además de una excelente entonación, un sonido de calidad y cambios de arco y de posición suaves. El vibrato en estos caso suele ser moderado.
Dobles cuerdas en spiccato
Las dobles cuerdas también pueden aparecer en pasajes de mayor velocidad y con golpes de arco como spiccato o staccato.
Dobles cuerdas en legato sin levantar el dedo
Este tipo de dobles cuerdas tiene efecto de trino y ofrece la ventaja de que uno de los dedos de la mano izquierda, generalmente el índice, permanece fijo en una de las cuerdas, mientras que los otros dedos pisan y se levantan de la cuerda.
Estas son solo algunas de las técnicas de violín en las que aparecen las dobles cuerdas, si conoces más técnicas o estilos de dobles cuerdas y deseas compartirlos, no dudes en dejar tu comentario.
Hoy queremos hablarte de un instrumento musical que es mitad violín, mitad trompeta, ¿lo habías visto alguna vez? Se trata del violinofón, también llamado violín Stroh o Strohviol.
El violín Stroh fue desarrollado en los albores de la era de la grabación por Augustus Stroh (1828-1914). Nacido en Frankfurt, Alemania y establecido en Londres en 1851, Stroh era un ingeniero eléctrico especializado en acústica y telégrafo. Este instrumento de aspecto extraño, que Stroh desarrolló entre 1899 y 1901, fue diseñado específicamente para que el fonógrafo, la tecnología de grabación de la época, pudiera captar el sonido del violín. En un principio, Stroh siguió las instrucciones enviadas por Edison para recrear su fonógrafo, un dispositivo de grabación. Stroh presentó y demostró su violinofón a la Royal Society y se decía que lo había mejorado.
Las primeras grabaciones de sonido fueron posibles gracias al fonógrafo, inventado por Edison. Se pueden grabar voces y música e incluso conjuntos musicales completos. Algunos instrumentos eran más fáciles de grabar que otros. Los instrumentos de viento podían apuntar donde debía estar el sonido, pero los violines eran difíciles de grabar porque el sonido se alejaba del instrumento en todas las direcciones. No podían competir fácilmente con otros instrumentos. El Strohviol hizo posible el sonido direccional. En 1899 y en 1901, Stroh obtuvo patentes que describían el Strohviolin y así comenzó una producción sistemática de Strohviolines.
El violín de Stroh no tiene un cuerpo de madera tradicional. En cambio, el instrumento tiene una membrana de metal redonda y flexible como resonador y una gran bocina de aluminio para proyectar el sonido directamente en la bocina de grabación del fonógrafo. El segundo cuerno, más pequeño, permite al músico escuchar mejor su propia interpretación. Aunque está hecho principalmente de metal, el tono del instrumento sorprendentemente no es metálico, pero es estridente.
Imagina un violín y ahora quítale el trozo de madera que forma el cuerpo. Eso te deja esencialmente con el mástil, el diapasón, el clavijero y las cuerdas. Y aún necesita un puente y algún tipo de apoyo para los hombros.
Donde estaba el cuerpo ahora hay un trozo de madera largo, grueso y redondo. Adjunto a él está el puente que está conectado a un disco de aluminio redondo y hueco que alberga un diafragma. Cuando las cuerdas se tocan con un arco, el movimiento hace que el puente vibre. Esto se transmite a través de un tallo delgado al diafragma. Al final de esto hay una gran bocina cónica de aluminio, que es de donde sale el sonido. El sonido es bastante diferente al de un violín tradicional. Emite un sonido bastante fuerte, con un sonido más parecido a tocar una lata vacía.
Estos instrumentos se adoptaron rápidamente en los estudios de grabación y se desarrolló toda una familia de violines, al igual que mandolinas, guitarras y banjos. Los instrumentos quedaron obsoletos en la segunda mitad de la década de 1920 con la adopción de la grabación con micrófonos eléctricos, pero siguen siendo populares entre los músicos de jazz y folk en la actualidad.
Al violinofón también se le conoce con el nombre de Phonofiddle o Howson, en honor al minorista de música que había encargado la fabricación de esos instrumentos.
Otros instrumentos basados en Stroh:
Hay muchos otros fabricantes que utilizan el sistema Stroh. Pero los Strohviols reales vinieron en varias permutaciones diferentes. Estaba el Strohviol de una sola cuerda, sostenido entre las rodillas como un violonchelo con una sola cuerda y una mano deslizante que buscaba diferentes posiciones para hacer una melodía. Estos vinieron en una versión simple con un diapasón recto y una versión de concierto con un diapasón curvo. Y luego estaba el violonchelo Stroh, mucho más grande y con cuatro cuerdas adecuadas y una trompeta más grande. El contrabajo es enorme y se ve impresionante. Había guitarras Stroh, mandolinas y ukeleles.
Actualmente, este ingenioso instrumento sigue siendo muy conocido en algunas regiones de Europa y los Balcanes. En Transilvania, en la zona de Bihor, en la frontera de Rumanía con Hungría, el violinofón ya se ha convertido en parte esencial de la música folklórica tradicional.
A menudo, las sinfonías u obras escritas para orquesta suelen tener partes de solo que son interpretadas por el representante de cada sección o instrumento. Los solos para violín son comúnmente interpretados por el/la concertino, por eso los llaman «solos de concertino«.
¿Quién es el concertino?
El primer violinista de una orquesta, conocido como concertino, es un líder musical con responsabilidades muy diversas, desde afinar la orquesta hasta trabajar en estrecha colaboración con el director. El concertino suele acceder al escenario cuando la orquesta ya está sentada, supervisa entonces la afinación y toma asiento a la izquierda del director de orquesta, si observas desde el público.
¿Qué hace un concertino?
Simultáneamente, es el violinista más hábil y conocedor de la orquesta y, al mismo tiempo, el principal intermediario entre los músicos y el director; el concertino es responsable de dictar las digitaciones y arcos a la sección de primeros violines, tocar los solos de concertino, comprender las ideas del director y comunicarlas en términos técnicos al resto de la orquesta, dirigir la orquesta en la afinación y ayudar con aspectos de la gestión de la orquesta. Además de ser un excelente intérprete con un profundo conocimiento del repertorio de la orquesta y poseer habilidades como solista, los concertinos también deben cultivar excelentes habilidades de liderazgo, enseñanza y comunicación.
Además de sus deberes habituales, un concertino puede ayudar en el proceso de audición y contratación de los principales intérpretes, resolver problemas (artísticos, técnicos o personales) entre los miembros de la orquesta, o incluso trabajar en estrecha colaboración con el director musical de la orquesta, que interviene en todas las decisiones artísticas. Mientras actúan, los músicos de cuerdas generalmente observan al concertino casi tan de cerca como al director.
Ahora que tenemos un concepto más claro de las labores que debe cumplir un concertino, veamos algunos de los solos de concertino más hermosos escritos como parte de obras orquestales:
Scheherazade, de Rimsky-Korsakov
También deletreado Sheherazade, suite orquestal del compositor ruso Nicolay Rimsky-Korsakov que se inspiró en la colección de cuentos en gran parte de Oriente Medio e India conocida como Las mil y una noches (o Las noches árabes). En la obra se representa a Scherezade con un solo de violín recurrente y un tema profundo y pesado que corresponde al sultán. La composición se completó en 1888, y se estrenó el 3 de noviembre de ese año, en San Petersburgo, bajo la dirección del propio compositor.
La vida de un héroe, de Richard Strauss
En esta obra, el solo de violín se encuentra codificado en la parte en la que el autor que hace referencia al “El compañero del héroe”, que no es otro que su esposa Pauline de Ahna, representada por una larga cadencia para el concertino. Strauss ofrece una representación musical realista pero tierna de su amada. La parte del solo de violín imita exquisitamente esta variedad de estados de ánimo, que van desde «hipócritamente lánguido, alegre, frívolo, sentimental, animado, agudo, juguetón, amable, enojado y persistente». Finalmente, la música se convierte apasionadamente en una «escena de amor».
Opera Thais (La meditación de Thais) de Jules Massenet
Podemos encontrar este famoso solo de violín en el segundo acto. «La Meditación» es una melodía magníficamente hermosa elaborada con extrema delicadeza. No es de extrañar que haya encontrado un lugar en el repertorio independiente de la ópera y, aunque originalmente para violín solista y orquesta, ha sido arreglado para casi todos los instrumentos imaginables.
Ballet El lago de los cisnes de Tchaikowski
El cuarto movimiento de esta obra representa la danza del cisne. Una caprichosa cadencia de arpa canta mientras un solo de violín se prepara para una canción de cuna a dúo con el arpa. El movimiento lento y la dinámica tranquila se suman al lado emocional del dúo. Los instrumentos crecen y retroceden juntos, creando un diálogo especial entre ellos. El tempo aumenta en un estilo de vals y el concertino es acompañado por pizzicatos.
Sinfonía n. 1 , II movimiento de Brahms
Shostakovich – Symphony No. 5, 2nd Movement
Daphnis et Chloé, de Ravel
Danzas sinfónicas, de Rachmaninoff
Sinfonía n. 9 «Del nuevo mundo» de Dvorak, II movimiento.
Una escala musical cromática, también llamada escala dodecafónica, es aquella que consta de los doce semitonos que contiene una octava. Es decir, entre cada nota hay un semitono, en vez de un tono como en las escalas mayores y menores.
¿Qué significa cromático?
La palabra cromático proviene de la palabra griega “chroma” que significa color. Es decir, los semitonos permiten agregar color a las escalas mayores y menores.
Durante la década de 1600, la música generalmente se escribía en escalas mayores y menores. Los compositores usaban notas fuera de estas claves, llamadas alteraciones, (#, b) para embellecer la melodía y agregar color a la música. Llamaban a esas alteraciones «cromáticos» ya que aportan color y emoción a la música sin cambiar el centro de la tonalidad.
Desde el siglo XIX en adelante, los compositores querían alejarse de escribir música en una clave determinada. Esto llevó a que el cromatismo se usara cada vez más y dio lugar a la música atonal, que no tiene ningún sentido de tonalidad. Se puede comenzar una escala cromática desde cualquier tono, simplemente agregando semitonos hasta llegar a la nota inicial una octava más arriba (o más abajo, si la escala es descendente)
Es tan beneficioso practicar escalas cromáticas como escalas tonales comunes. Ayudan a mejorar la entonación y también para practicar la técnica del glissando.
Digitaciones en las escalas cromáticas
Para tocar con agilidad estas escalas, necesitamos ordenar los dedos de la mano izquierda de modo que nos resulte cómodo realizar los cambios de posición. Existen varias digitaciones muy comunes para las escalas cromáticas.
¿Cuál es la digitación más útil para tocar la escala cromática?
Generalmente hay dos formas de tocar la escala cromática en el violín, cada una tiene sus beneficios. No existe una forma correcta y es posible que te encuentres usando ambas, dependiendo de la situación. Los números a continuación representan los dedos que tendrás que usar:
A. Desplazamiento o arrastre de dedos: 1 – 1 – 2 – 2 – 3 – 3 – 4 Este patrón es mucho más fácil de aprender para un principiante, especialmente si no estás familiarizado con las posiciones, ya que cada dedo se mueve en el área que normalmente toca en la primera posición.
Incluso hay una versión un poco más fácil de este patrón: 1 – 1 – 2 – 2 – 3 – 4. En este caso, la nota en la siguiente cuerda sería al aire. Cuando utilices esta digitación en escalas cromáticas, lo más probable es que escuches algunos sonidos deslizantes, lo que a veces puede ser deseable y otras no. Durante pasajes rápidos, es posible eliminar el sonido de deslizamiento haciendo movimientos más ágiles con la mano izquierda.
B. Desplazando toda la mano: 1 – 2 – 1 – 2 – 3 – 4
Una variación de este patrón puede ser: 1 – 2 – 3 – 1 – 2 – 3 pero la idea general es cambiar los dedos para cada medio paso. Este patrón a veces se llama «Digitación de Carl Flesch», llamado así por el violinista y maestro húngaro.
Esta digitación es útil en las siguientes situaciones:
Al tocar pasajes rápidos
Cuando te esfuerzas por lograr un sonido legato suave
Cuando quieras evitar escuchar glissando
Si tienes que tocar un pasaje con escalas cromáticas, es posible que tengas que escoger tú mismo la digitación que te resulte más cómoda. La elección final depende de una variedad de razones. Por ejemplo, elegir el primer método puede parecer más fácil, pero si estás tocando en conjunto con más instrumentos, el glissando puede afectar el sonido general.
¿Cómo practicar la escala cromática en el violín?
Elige la digitación que usarás y una octava, sugerimos comenzar en la cuerda al aire A o D. Toca todos los semitonos dentro de una o dos octavas en orden ascendente y descendente. Verifica tu entonación con un afinador para asegurarte de que colocas el dedo en los lugares correctos.
Cuando estés familiarizado con las notas, intenta incorporar metrónomo en tu práctica de escalas cromáticas. Comienza con un tempo lento y aumenta gradualmente la velocidad. También puedes probar diferentes patrones rítmicos para hacer la práctica más divertida.
Las escalas cromáticas en posiciones altas
Algunas obras para violín de gran virtuosismo incluyen escalas cromáticas ascendentes o descendentes que se tocan en posiciones altas de la mano izquierda. En estos casos, debido a la velocidad que requiere la pieza, es común tocar varios tonos con tres, dos o incluso un solo dedo. La razón es que en la segunda mitad de la cuerda E, los semitonos están demasiado juntos para usar los dedos adyacentes afinados, por lo que usa el mismo dedo tanto como sea posible. A veces se puede hacer una escala cromática descendente desde una nota muy alta con la digitación: 1-1-1-1-1-1, 2-2-2-2-2- ó 3-3-3-3-3-
A gran velocidad, sonaría como un amplio glissando
Si estás aprendiendo a tocar el violín, puede que ya estés practicando algunas escalas y arpegios que te sirven para conocer las posiciones de la mano izquierda y también son muy útiles para calentar. Además de las escalas, es bueno realizar algunos ejercicios antes de proceder a estudiar una obra. Los ejercicios pueden variar en función de lo que necesites trabajar, de modo que vamos a clasificarlos y a mostrarte algunos de ellos para que puedas practicar en casa.
Ejercicios de coordinación:
Cuerdas al aire – Si recién estás comenzando a tocar el violín, este ejercicio te ayudará a fijar tu atención en el punto de contacto entre el arco y las cuerdas. Debes procurar siempre mantener el arco en un ángulo de 90º respecto a las cuerdas y sacar un buen sonido sin temblores, desde el talón hasta la punta, y viceversa.
Puedes ir cambiando el tipo de golpe de arco o ligadura en las notas. Esto te servirá para refrescar tus nociones de solfeo y la duración de las notas, además de asegurar que los cambios de cuerda con la mano derecha sean precisos.
Cuando ya puedas dominar los cambios de cuerdas al aire con confianza, puedes comenzar a desarrollar la movilidad en los dedos de la mano izquierda sobre las cuerdas.
Ejercicios para la mano izquierda:
Colocaciónde dedos y afinación – Los ejercicios de afinación te ayudarán a entrenar a tus dedos para que puedan localizar los lugares exactos en donde deben pisar la cuerda. Cuando practiques la afinación, comienza muy despacio para oír bien cada tono. Con la ayuda de un metrónomo, puedes aumentar la velocidad poco a poco.
Agilidad – Cuando domines bien la entonación de un ejercicio, puedes añadirle velocidad hasta que tu mano izquierda se sienta cómoda tocando todas las notas.
Ejercicios para la mano derecha:
Talón, centro, punta – Presta atención al arco y procura realizar ejercicios en los que puedas trabajar el sonido en cada parte del arco. Comienza con cuerdas al aire solamente del talón al centro, por ejemplo. Después, realiza el mismo ejercicio pero esta vez tocando del centro a la punta. Notarás que tu mano y tu brazo derecho deben cambiar el tipo de movimiento y presión según la parte del arco que estés usando.
Estiramiento de dedos – Para este ejercicio no necesitarás el violín, solamente el arco. Agarrando bien el arco con cada dedo en su lugar correspondiente, estira y encoge los dedos sin soltar el arco y sin desplazar las yemas de los dedos de su sitio.
Reforzar índice y meñique – De nuevo solamente usando el arco, flexiona tu dedo meñique hasta que notes que el balance pasa al dedo índice, sin que los demás dedos se muevan, cuando la vara del arco suba, usa nuevamente el meñique para frenarlo.
Estos ejercicios son muy recomendables para todo violinista, ya sea principiante o profesional.
Ya en el año 2014 Tadas Maksimoves, un artista lituano, creó un proyecto en el que utiliza su propio cabello como cuerdas de un violín. El cabello, que permanece adherido a su cabeza, se empapa en pegamento, se pasa por un violín y se toca. Tal cual.
El artista se había fijado en algunas campañas publicitarias en las que se había reemplazado el pelo de caballo de un arco con cabello humano. Le pareció inspirador, pero no lo estaban haciendo correctamente: la música proviene de las cuerdas, no del arco. Es así como decidió hacer el experimento de crear cuerdas de violín con cabello humano.
Para ello, Maksimoves solicitó la ayuda de Eimantas Belickas, uno de los mejores violinistas de Lituania. Sabía que tenía la mente lo suficientemente abierta como para involucrarse. Le gustó la idea y unos días después acordaron una cita. Realizaron pruebas previas con extensiones de cabello reales y pegamento. Al comienzo no estaban seguros de cómo reaccionaría el cabello al pegamento. ¿Sería lo suficientemente fuerte como para hacer un sonido?
El resultado es que el cabello sí logra producir sonido y es bastante parecido al sonido que emite un violín común con cuerdas metálicas, aunque el cabello no pueda estar tan tenso como lo estaría una cuerda de metal.
Pero, ¿por qué no sirve el cabello humano para fabricar arcos?
Según expertos, el cabello humano tiene una estructura diferente y es más débil y delgado que el cabello de caballo. El pelo de caballo es largo y grueso (relativamente), fuerte y tiene una superficie áspera ideal para la colofonia. El anuncio publicitario que probablemente inspiró a Tadas Maksimoves fue lanzado en el año 2013, queriendo demostrar las propiedades fortalecedoras de un acondicionador diseñado para frenar la caída del cabello.
Una cuerda produce los sonidos más graves cuando no es cortada ni pisada en ninguna parte, por este motivo se suele pensar que el tono más grave que puede alcanzar un violín corriente es sol (G), de la cuerda al aire, puesto que cualquier parada sobre ella causaría un sonido más agudo que sol (G). La violinista Mari Kimura echó esta teoría por tierra al descubrir tonos más bajos que se pueden tocar en la cuerda sol de un violín.
Mari Kimura, intérprete, compositora e investigadora, ha abierto nuevos mundos sonoros para el violín. En particular, ha dominado la producción de tonos que suenan hasta una octava por debajo de la cuerda más baja del violín, es decir, tonos más graves y que hacen vibrar la cuerda a menor velocidad. Esta técnica, que ella llama subarmónicos, le ha valido un reconocimiento considerable en el mundo de la música.
Para alcanzar los subarmónicos con el violín, Mari Kimura aplica técnicas específicas o golpes de arco de bastante presión en el talón, provocando un gran agarre en la cuerda, como si la raspara.
Por lo visto, Mari Kimura hizo este descubrimiento por casualidad, mientras estaba practicando “Tzigane” de Ravel, que comienza con un solo en la cuerda G. Tras numerosos estudios e investigaciones sobre este tema, compuso varias obras para violín que incluyen los subarmónicos:
Mari Kimura es además pionera en el campo de la música interactiva por computadora. En su obra «Voyage Apollonian», presenta un guante especial que, al realizar los golpes de arco, estos crean y controlan una secuencia de animación por ordenador. Mientras toca, los sensores del guante envían datos al software que se ejecuta en su ordenador, lo que provoca que una animación en la pantalla se transforme en varias formas y patrones antes de volver a su configuración original. El módulo funciona como un controlador electrónico para los procesos de sonido digital en tiempo real, como la transformación del sonido y la síntesis del sonido.
En estas fechas tan señaladas no hay nada como avivar el ambiente navideño tocando unos villancicos para toda la familia. Es una genial forma de romper el hielo al comenzar la fiesta familiar o bien para calmar las tensiones cuando el momento lo requiera. Anima a todos a cantar tocando estos villancicos populares:
La música electrónica actualmente cuenta con muchos géneros o subgéneros musicales, entre ellos están el house, dance, trance, electro, progressive, dubstep, drum &bass, etc. Se denomina electrónica porque para ser producida son necesarios varios aparatos como teclados, sintetizadores, micrófonos, audífonos, monitores de estudio, además de otros tantos softwares diferentes. Esta tecnología ya ha logrado producir sonidos casi idénticos a los que producen los instrumentos musicales, pero aún existen detalles en el sonido de un instrumento de cuerda que las máquinas no han logrado producir al igual que lo haría una persona. Le falta ese toque natural, la variedad de golpes de arco o incluso las imprecisiones sonoras o rítmicas que solamente podrían ser cometidas por la mano humana.
El violín resulta ser un estupendo componente en la música electrónica y muchos artistas lo están demostrando. Es innegable que la música electrónica y los nuevos enfoques innovadores para la composición y la interpretación están experimentando una especie de renacimiento en este momento. Reunir estos dos espacios genéricos puede resultar en la fusión de estilos que van desde el techno hasta la música ambiental, sin mencionar las nuevas formas de música que ni habíamos escuchado.
Hay quienes realizan covers de temas conocidos:
Otros optan por las improvisaciones sobre las tonalidades dadas:
El tipo de violín idóneo para hacer música electrónica es el violín eléctrico, que tiene un cuerpo sólido, lo que significa que requiere un amplificador para poder emitir el sonido. Un violín acústico también podría servir en la música electrónica, pero quizás necesite un micrófono adicional para regular el sonido.
Loop Station o Pedales de Bucle
También están los artistas del «Loop Station». Ellos usan un dispositivo con forma de pedal que permite al artista crear todos y cada uno de los sonidos, para después grabarlos y añadirlos uno sobre otro por compases.
A falta de todos estos aparatos, además existe una amplia variedad de aplicaciones que puedes descargar para hacer música electrónica y loops tú mismo, lo único que necesitas es inspiración.